El mandatario republicano alega que las capacidades iraníes han sido «diezmadas» y llama a sus aliados europeos a reabrir el Estrecho de Ormuz por su propia cuenta. De su lado, el canciller iraní descarta un alto el fuego sin «el fin total de la guerra en toda la región» y advierte que el país está «preparado para cualquier confrontación terrestre”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipó este martes el fin de la agresión militar contra Irán, alegando que el ejército persa ha sido «diezmado» y la «razonabilidad» de su liderazgo, pese al bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz y el alza del petróleo. En una entrevista con NBC News, Trump afirmó que la guerra «está llegando a su fin». Más tarde, en declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, fijó este martes plazo límite de «dos o tres semanas» para que culminen las operaciones de Estados Unidos contra Irán.
Previamente, el mandatario comunicó a sus asesores la decisión de concluir la campaña militar contra Irán, pese a al bloqueo del estratégico paso marítimo, según informaron funcionarios de la Casa Blanca. Con ello, el mandatario deja para una fase posterior la compleja operación de reabrir el estrecho, apuntó el portal Middle East.
En este sentido, Trump instó a los aliados que no se unieron a la guerra a «armar valor, ir al estrecho y simplemente tomarlo», aludiendo a la escasez de combustible. Estados Unidos «ya no estará allí para ayudarlos», señaló, y agregó que «Irán ha sido, esencialmente, diezmado. Lo más difícil ya pasó. ¡Vayan a conseguir su propio petróleo!».
Según el informe, Trump y su equipo estimaron que una misión para desbloquear la vía marítima estratégica extendería el conflicto más allá del cronograma previsto de cuatro a seis semanas. Por tal motivo, el jefe de Estado estadounidense decidió redirigir los esfuerzos hacia la reducción de las capacidades navales y de misiles de Irán, mientras impulsa presiones diplomáticas para que Teherán permita la libre circulación del comercio.
En contraposición a las declaraciones del mandatario, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán lanza ataques de represalia a diario desde el pasado 28 de febrero. Hasta el momento, las fuerzas iraníes ejecutaron 88 oleadas de la operación «Promesa Veraz 4», impactando en bases militares de Estados Unidos en la región y sitios estratégicos de Israel.
Pese a alegar objetivos militares, la agresión estadounidense-israelí contra Irán ha provocado daños devastadores en la infraestructura civil y sanitaria del país persa. El presidente de la Sociedad de la Media Luna Roja iraní, Pir Hosein Kolivand, denunció el pasado viernes que los bombardeos han dañado 92.662 inmuebles civiles, 290 centros médicos y 600 escuelas, acciones que constituyen crimenes de guerra cometidos por los Gobiernos de Tel Aviv y Washington.
Mientras tanto, las cifras de víctimas siguen siendo objeto de disputa. Según datos oficiales iraníes las personas asesinadas fueron más de 1.500, en tanto, organizaciones independientes elevan el balance a más de 3.200 muertos, incluyendo más de 1.400 civiles, lo que sugiere un impacto humanitario de mayor magnitud.
Irán exige fin total de la guerra
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó este martes que Teherán no ha respondido a las 15 propuestas de Estados Unidos, exigiendo el fin total de la guerra en la región y advirtiendo a Washington contra amenazas o errores de cálculo.
El canciller iraní subrayó que Teherán «aún no ha tomado una decisión sobre el fondo de las negociaciones». En cambio, enfatizó que Irán «no aceptará un alto el fuego», sino que demanda «el fin total de la guerra en toda la región», la cual fue iniciada por Estados Unidos e Israel.
En una seria advertencia, Araghchi sentenció que la nación iraní «no puede ser amenazada» y exigió al presidente estadounidense, Donald Trump, «dirigirse con respeto al pueblo iraní». El alto cargo iraní enfatizó que la República Islámica está «preparado para cualquier confrontación terrestre” y espera que sus adversarios no cometan errores de cálculo.
Impacto económico del cierre de Ormuz
El prolongado cierre del estrecho de Ormuz , por donde transita una quinta parte del comercio global de petróleo, afecta la economía mundial , encarece el gas y limita el suministro de recursos industriales clave como fertilizantes y gas licuado. Los analistas advirtieron que, sin una reapertura rápida, Teherán mantendrá el control del comercio internacional hasta alcanzar un acuerdo o enfrentar una posible intervención.
La experta en Irán del Brookings Institution, Suzanne Maloney, calificó como “increíblemente irresponsable” concluir las operaciones “antes de garantizar la navegación segura”.
Movimientos y reacciones internacionales
Durante el último fin de semana, el USS Tripoli y la 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines fueron desplegados en la región. Además, Trump ordenó el envío del 82.º Regimiento Aerotransportado y evaluó sumar 10.000 tropas adicionales . La Casa Blanca señaló que los objetivos prioritarios eran la neutralización de la marina iraní, misiles y capacidad nuclear, mientras la reapertura del estrecho será tratada junto a aliados internacionales.
Tras el inicio de la agresión militar ejecutada el pasado 28 de febrero, por el régimen sionista en conjunto con EE.UU a Irán, la nación persa, bloqueó parcialmente el estrecho de Ormuz. Por consiguiente, el precio del petróleo estadounidense se elevó por encima de los 100 dólares por barril, algo que no sucedía desde el año 2022 y de persistir la interrupción del suministro, se estima que tenga proyecciones de alcanzar los 200 dólares.
En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, reiteró este martes que EE.UU e Israel buscan impedir la normalización de las relaciones entre Irán y los países árabes del golfo Pérsico, en declaraciones realizadas durante la Asamblea General del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales.
Lavrov precisó que la nación persa “no tiene planes de atacar a sus vecinos, y defiende el diálogo regional. Además, agregó que “la estabilidad en la región del Golfo solo será posible mediante el diálogo entre sus actores naturales, sin la injerencia de potencias externas”. Telesur

