Autoridades ambientales y de procuración de justicia de la Ciudad de México investigan la venta y uso de hologramas falsificados de verificación vehicular, un esquema ilegal que ha ganado presencia tanto en redes sociales como en las inmediaciones de verificentros de la capital.
De acuerdo con las investigaciones, personas que se hacen pasar por gestores ofrecen hologramas apócrifos a conductores con la promesa de evitar la prueba de emisiones contaminantes y agilizar el trámite de verificación, a cambio de pagos que rondan los mil 200 pesos.
Las autoridades señalaron que este tipo de prácticas ha registrado un incremento durante 2026, ya que algunos automovilistas buscan evadir el pago de derechos o regularizar adeudos de verificaciones anteriores mediante documentos falsificados.
La Fiscalía Especializada en Delitos Ambientales informó que, en lo que va del año, se han iniciado 22 carpetas de investigación relacionadas con la alteración y uso de documentos para acreditar de manera ilegal la verificación vehicular.
Durante operativos de inspección, la Secretaría del Medio Ambiente también ha detectado vehículos que portan hologramas apócrifos. Las investigaciones apuntan a que muchos de estos documentos no provienen de verificentros autorizados, sino de particulares y presuntos gestores que operan fuera de esos establecimientos.
Las autoridades recordaron que el uso o posesión de hologramas falsificados constituye un delito y puede derivar en penas de tres a nueve años de prisión, además de otras sanciones administrativas.
Por ello, exhortaron a los automovilistas a realizar la verificación únicamente en centros autorizados, revisar que los datos impresos en el holograma correspondan a su vehículo y evitar recurrir a intermediarios que ofrezcan trámites irregulares, ya que además de perder su dinero podrían enfrentar consecuencias legales.
