«Las FFAA rusas alcanzaron objetivos del complejo militar-industrial ucraniano, aeródromos militares, depósitos de municiones, centros logísticos, instalaciones de infraestructura energética, de combustible, de transporte y portuaria utilizadas por el Ejército de Ucrania, lugares de fabricación y almacenamiento de aeronaves no tripuladas de largo alcance y sus componentes, así como puntos de despliegue temporal de las formaciones ucranianas y de mercenarios», detalla la Defensa rusa.
En total, desde el comienzo de la operación especial han sido destruidos 673 aviones militares ucranianos, 284 helicópteros, 178.495 drones, 665 sistemas de misiles antiaéreos, 30.098 tanques y otros vehículos blindados de combate. Según el Ministerio de Defensa de Rusia, también fueron eliminados 1.756 vehículos de sistemas de lanzacohetes múltiples, 35.715 cañones de artillería de campaña y morteros, así como 66.103 vehículos militares especiales.

