BlackRock, la mayor administradora de activos del mundo, intensificó su estrategia para participar en los proyectos de infraestructura impulsados por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, en una competencia que también involucra a gigantes financieros como Apollo Global Management, KKR, Blackstone, Macquarie Asset Management y Copenhagen Infrastructure Partners.
El interés de estas firmas se centra en el ambicioso plan de infraestructura del gobierno federal, que contempla inversiones por 5.6 billones de pesos hacia 2030, con énfasis en proyectos de energía, carreteras, logística y modernización de la red eléctrica del país. Para ello, representantes de los principales fondos han sostenido reuniones con funcionarios federales para analizar los mecanismos de inversión y financiamiento.
Como parte de ese acercamiento, el director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink, se reunió en abril con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional junto con directivos de Global Infrastructure Partners (GIP), filial especializada en infraestructura adquirida recientemente por la firma. Posteriormente, en junio, el director de BlackRock en México, Sergio Méndez, participó en encuentros con autoridades federales y otros inversionistas para revisar la creación de nuevos vehículos de inversión.
La administración federal busca atraer capital privado para acelerar el desarrollo de infraestructura estratégica, especialmente en el sector energético. Sin embargo, especialistas señalan que aún existen desafíos para concretar grandes inversiones, entre ellos la falta de esquemas financieros específicos, mayor certidumbre regulatoria y mecanismos claros para la resolución de controversias.
Pese a ello, BlackRock ya registra avances en algunos proyectos. A través de Atlas Renewable Energy, empresa perteneciente a GIP, fue seleccionada para desarrollar la planta solar Concepción Mendizábal, mientras que la firma también fortalece su presencia en el mercado eléctrico mexicano tras integrar activos energéticos y explorar nuevas oportunidades de inversión.
La competencia entre los grandes fondos internacionales refleja el creciente interés por el mercado mexicano, impulsado por el nearshoring y los proyectos de infraestructura estratégica promovidos por el gobierno federal, aunque el reto será convertir ese interés en inversiones de gran escala durante los próximos años.

