Los gremios sostienen que el conflicto excede el ámbito salarial y advierten que el actual escenario pone en riesgo la sostenibilidad del sistema universitario público. Por ello, exigen la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Los trabajadores de universidades públicas de Argentina iniciaron este miércoles 12 de agosto un paro nacional de 24 horas para exigir al Gobierno de Javier Milei el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial urgente.
Las diversas asociaciones como la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), Asociación Gremial de Docentes de la Universidad Tecnológica Nacional (FAGDUT) y la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN), agrupadas en el Frente Sindical de Universidades Nacionales ejecutan la medida de fuerza que paraliza las clases presenciales y virtuales en todo el territorio argentino.
La protesta coincide con el inicio del segundo cuatrimestre y reclama la asignación de partidas presupuestarias estipuladas por la ley ratificada en reiteradas ocasiones por la justicia federal de la nación. Sin embargo, el Poder Ejecutivo mantiene un sostenido ahogo sobre el presupuesto educativo de las casas de estudio.
Las organizaciones sindicales rechazan de manera unánime el incremento del 21.3 por ciento cobrado en julio pasado, al considerar que esa cifra no cubre ni la mitad de la pérdida acumulada. Los representantes gremiales estiman que la brecha salarial pendiente de actualización ya supera el 28 por ciento.
Además, las organizaciones reclaman de manera urgente fondos destinados a becas estudiantiles y hospitales universitarios.
En marco de este paro, distintas provincias del territorio nacional se irán sumando con jornadas de visibilización sobre la crisis universitaria. Las organizaciones planifican asambleas y volanteadas para informar a la comunidad sobre el ajuste fiscal.
En Resistencia, provincia del Chaco, la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste (ADIUNNE) lidera las protestas. La organización del nordeste convocó a un ruidoso bocinazo programado para el mediodía de la fecha.
Trabajadores del Conicet, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) se sumarán a la jornada. La unidad de los diversos sectores estatales fortalece el reclamo del sistema educativo público argentino.
La ministra del Ministerio de Capital Humano, Sandra Pettovello, negó que existan motivos reales para la protesta. El ministerio calificó la movilización de política e ilegítima, afirmando que las transferencias están al día.
El Gobierno de la nación convocó a la mesa de negociación paritaria recién para el próximo mes. Esta decisión generó indignación en los sindicatos, que interpretan la medida como una provocación oficial.
El conflicto del sector educativo prevé agudizarse tras el anuncio de la Universidad de Buenos Aires (UBA) de extender las medidas de protesta. La prestigiosa institución académica confirmó que el plan de lucha continuará la próxima semana con una huelga nacional docente que suspenderá las actividades durante seis días consecutivos para rechazar las medidas económicas del Gobierno federal. Esta nueva huelga nacional docente comenzará el lunes 18 y finalizará el próximo sábado 22.
Los gremios sostienen que el conflicto excede el ámbito salarial y advierten que el actual escenario pone en riesgo la sostenibilidad del sistema universitario público. Por ello, exigen la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario como mecanismo para asegurar recursos permanentes y previsibles para las instituciones educativas. Telesur

