«Como consecuencia de otro ataque cobarde y cínico del régimen de Kiev, una familia resultó afectada. Dos niños fallecieron y dos adultos están hospitalizados», lamenta.
El bombardeo con drones contra un corpus estudiantil en Starobelsk, que dejó 21 muertos y decenas de heridos.
El ataque contra un autobús que transportaba a un equipo infantil de fútbol. Una persona murió y más de siete resultaron heridas, entre ellas varios niños.
El ataque contra la localidad turística de Arjipo-Ósipovka, que dejó siete muertos, incluidos cuatro niños, y decenas de heridos.
El bombardeo ucraniano contra instalaciones industriales y civiles en la ciudad rusa de Nizhnekamsk, que dejó al menos 13 muertos, entre ellos un menor, y más de 30 heridos. Sputnik

