- Trump ha vuelto a recurrir a una de sus estrategias favoritas de política comercial: la intimidación de aranceles
- En su anterior mandato utilizó los aranceles como una herramienta para renegociar acuerdos comerciales
María Escalante García
Como ya hizo durante su primer mandato (2017-2021), Donald Trump ha vuelto a recurrir a una de sus estrategias favoritas de política comercial: la amenaza de aranceles. En esta ocasión, el mandatario ha prometido imponer tarifas a los tres principales socios comerciales de Estados Unidos, Canadá, México y China, en cuanto regrese a la Casa Blanca el próximo 20 de enero.
Durante su primer periodo presidencial, Trump utilizó los aranceles como una herramienta para renegociar acuerdos comerciales y presionar a otros países para que aceptaran condiciones más favorables para Estados Unidos. Esto incluyó la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que dio paso al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, estas políticas también generaron tensiones diplomáticas y costos adicionales para los consumidores y empresas estadounidenses.
México y Canadá, como vecinos y socios comerciales de Estados Unidos, están intrínsecamente ligados a la economía estadounidense. Las amenazas de Trump podrían poner en riesgo cadenas de suministro transfronterizas que han sido fundamentales para sectores como la manufactura automotriz, la tecnología y la agricultura. Además, los aranceles podrían desencadenar represalias, como ya ocurrió durante su mandato anterior, cuando Canadá impuso tarifas a productos estadounidenses en respuesta a las medidas de Trump sobre el acero y el aluminio.
El caso de China
La relación comercial entre Estados Unidos y China también se complicó significativamente bajo la administración de Trump. La guerra comercial iniciada en 2018 derivó en aranceles mutuos que afectaron a miles de millones de dólares en bienes.
Aunque algunos sectores, como el de la tecnología, fueron los más afectados, los costos también se trasladaron a los consumidores estadounidenses en forma de precios más altos. Si Trump decide reanudar esta estrategia, podría agravar una relación que ya es tensa y afectar el comercio global.
Mientras tanto, los gobiernos de Canadá, México y China se encuentran en estado de alerta, preparándose para posibles renegociaciones y estrategias de contingencia. La comunidad internacional observa de cerca, consciente de que las decisiones de Estados Unidos pueden tener un impacto significativo en la economía mundial.
México y Canadá
En concreto, ha anunciado un gravamen del 60 por ciento a las importaciones chinas, un 25 % a las procedentes de Canadá y México hasta que refuercen sus medidas contra el narcotráfico y la inmigración irregular y entre un 10 por ciento y un 20 % a productos del resto del mundo, incluida la Unión Europea.
Para materializar estas promesas Trump podría repetir la estrategia de su mandato “1.0” y recurrir a las secciones 232 y 301 de la Ley de Comercio de 1974, que otorgan al presidente amplios poderes para imponer aranceles si detecta riesgos para la seguridad nacional o prácticas comerciales injustas por parte de otros países.
Estas herramientas, usadas también por Joe Biden contra China, son sólidas desde el punto de vista legal, aunque implican procesos administrativos largos.
Además, como el proceso es tan largo y está abierto a los comentarios de los sectores implicados, las grandes empresas estadounidenses pueden ejercer cierta influencia sobre la Administración para lograr excepciones en ciertas importaciones, como ocurrió durante el primer mandato de Trump.
Emergencia
Para actuar con mayor rapidez, una opción que está ganando fuerza es la de declarar una emergencia económica nacional recurriendo a la Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales de 1977 (IEEPA), que daría a Trump la justificación legal que necesita para imponer todos los aranceles que quiera.
Específicamente, al declarar una emergencia nacional, Trump podría unilateralmente decidir qué importaciones entran al país y cuántos aranceles deben pagar en aduanas.