YO CAMPESINO

Artículo / ¡Alcoholismo: impactante y brutal!

Guillermo Pimentel Balderas

El consumo de bebidas alcohólicas es un problema de salud pública que además desafía al desarrollo social y económico de muchos países. Se estima, con base a una amplia evidencia, que es la droga que genera los mayores daños sociales teniendo como un aspecto central su asociación con la violencia intrafamiliar, de género y comunitaria, con todas las consecuencias que ésta genera tanto en el ámbito de la salud mental, el desarrollo infantil, la descomposición familiar y comunitaria.

Esta sustancia psicoativa (el alcohol), modifica los pensamientos y la conducta. Además, su consumo esta relacionado con el desarrollo de 60 enfermedades y es un factor de riesgo para más de 200 condiciones de salud.

Por tales motivos, la Red de Acción sobre Alcohol (RASA) hizo un exhorto a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a incluir en sus programas una política nacional para el control de bebidas alcohólicas, que incorpore, entre otras medidas, modificar el esquema actual de impuestos especiales al alcohol, fortalecer las restricciones de publicidad y aplicar medidas estrictas para disminuir su alta disponibilidad en nuestro país.

Juan Arturo Sabines, vocero de la Red de Acción Sobre Alcohol (RASA), en entrevista con este reportero, dijo que el llamado a la nueva administración federal es legislar para tener una política nacional para el control del alcohol que contemple las recomendaciones de organismos internacionales como la OMS, OPS y la iniciativa RESET, que contribuya a reducir la carga de enfermedad y muerte asociada al consumo de alcohol.

Por ello, urgió y calificó como necesario tener una política nacional para el control de las bebidas alcohólicas, ya que su consumo tiene una estrecha relación con la violencia en los diferentes ámbitos de la vida social. Por ejemplo, en el 35% de los casos de maltrato infantil se observó que los padres se encontraban bajo los efectos del alcohol en el momento del incidente. Además, una de cada 3 mujeres que sufrieron agresiones por parte de sus parejas, declaran que éstos estaban bebiendo alcohol.

Refirió que actualmente México registra el número más alto de puntos de venta de alcohol (para llevar) en toda la historia de nuestro país, tan sólo entre 2015 y 2024 se ha registrado un incremento del 63% de comercios de venta al por menor de cerveza y en comercios al por menor en minisupers, el incremento en el mismo periodo es del 28%.

“El consumo de alcohol en nuestra sociedad se considera como algo normal, pasando por alto las graves consecuencias e impactos que tiene su consumo a nivel social y de salud. La alta densidad de puntos de venta de alcohol se traduce en un incremento en la disponibilidad de bebidas alcohólicas y por tanto en un alto consumo”.

Consideró que en nuestro país urge una política nacional sobre alcohol que permita el fortalecimiento y seguimiento de políticas públicas de restricción de la disponibilidad física del alcohol; por ejemplo:

1) políticas que limiten el horario de venta de alcohol para establecimientos tanto para consumo dentro y fuera de las instalaciones, 2) leyes que especifiquen los límites de distancia entre puntos de venta, distanciando uno de otro, 3) políticas que regulen el otorgamiento de licencias para la venta de alcohol. También, se ha visto que el aumento del precio del alcohol es la estrategia más eficaz para reducir y prevenir los daños relacionados con su consumo, apuntó.

Cabe mencionar que  la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh, 2016), destaca una conexión directa entre el consumo de alcohol por parte de los agresores y los actos de violencia contra las mujeres. Y, de acuerdo con la Encuesta RESET Alcohol México 2024, realizada por Vital Strategies, el 97% de la población mexicana está preocupada por la violencia contra la mujer atribuible al consumo de alcohol.

Por lo tanto, la relación entre el consumo de alcohol por parte de las parejas masculinas y la violencia de género en México es un problema complejo y profundamente arraigado, que requiere atención inmediata y sostenida. “A mayor disponibilidad de alcohol (publicidad, puntos de venta, horarios, promociones y bajo costo), es mayor su consumo”, describe el vocero de RASA.

Agregó que a través de la educación, las intervenciones comunitarias y especialmente de una política nacional para el control del alcohol, es posible revertir estas tendencias y construir una sociedad donde la equidad de género y el respeto sean la norma, permitiendo a las mujeres vivir libres de violencia y miedo.

“En México, diversos estudios han demostrado que existe una correlación significativa entre el consumo excesivo de alcohol por parte de hombres y el aumento de la violencia física, emocional y sexual contra sus parejas. Las mujeres que se encuentran en relaciones donde el alcohol desempeña un papel central son más propensas a experimentar episodios de agresión donde los límites del respeto y la seguridad se ven gravemente erosionados”, afirma. Juan Arturo Sabines…

Por su parte, Yahaira Ochoa, coordinadora de Comunicación de Salud Justa Mx y especialista en género, opinó que existe una relación directa entre el consumo de alcohol y violencia hacia las mujeres que es preciso analizar. “La violencia que enfrentan las mujeres debido al consumo de alcohol, principalmente por parte de sus parejas, puede ser de todos los tipos: física, psicológica, económica”.

Subrayó: “Es importante que resaltemos que la violencia no sólo afecta a las víctimas, sino a todo el tejido social. En México urge una política nacional con perspectiva de género integral, para el control de bebidas alcohólicas que contemplen las medidas ya recomendadas por organismos internacionales”, exhortó.

Salir de la versión móvil