Bernardo López  

El presidente Obrador cometió un error táctico al diferenciar a Ricardo Monreal de sus “corcholatas”, que luchan por las simpatías de los ciudadanos para hacerse de la candidatura a la Presidencia de la República, por el partido Morena.  

Después de ser excluido, el líder del Senado obtuvo más beneficios -al ser apartado del rebaño que pastorea “el mesías” de la 4T- aunque también tiene brillo propio y una plataforma para el electorado, algo con que no cuentan los suspirantes opacos que se trabajaron en Toluca, quienes apenas lograron juntar cinco mil personas para su “Reunión de la Unidad”, porque, todo lo contrario, mostró la división de ese grupo político.  

Monreal -más que verse en el camino de Felipe Calderón, quien le arrebató la candidatura a Santiago Creel, el preferido de presidente Fox, luego de la consulta para definir a su candidato en 2005-, sabe que la ruta trazada por Morena y el presidente Obrador para ungir a su representante por encuesta se encuentra armada para beneficiar a una persona.  

El líder del Senado podría tomar el camino de Cuauhtémoc Cárdenas -aplicar la “cuauhteminha”- quien se enfrentó a los sectores oficialistas del Partido Revolucionario Institucional y abandonó esta agrupación en 1987, para organizar, con partidos de centro y de izquierda, el Frente Democrático Nacional (FDN), que compitió en las elecciones de 1988, con el objetivo de romper la hegemonía del PRI -y es posible que lo haya conseguido, sin embargo, uno de esos hechos “extraños” que ocurren cada vez que el guion no se consigue al pie de la letra tienen que acontecer, como la caída del sistema de conteo de votos, tiempos en que Manuel Bartlett estaba al frente de la Comisión Federal Electoral y que le dio la victoria a Carlos Salinas.  

El senador podría ser el único personaje para encabezar a la oposición, pues no existen cuadros en otras agrupaciones políticas que puedan hacerle frente al carisma que tiene el presidente Obrador, que aún ronda por encima del 60 por ciento de aceptación entre los mexicanos continúa siendo el hombre de paja.  

Monreal no necesita colgarse de la figura de AMLO para obtener simpatías y se pudo apreciar con las masivas manifestaciones de apoyo que recibió luego de haber sido apartado del selecto grupo de “corcholatas”, quienes siguen la estrategia fallida del 2018, a pesar de que está destinado al fracaso, por una razón sencilla: las personas saben diferenciar entre quién es el presidente Obrador y el resto.  

No se va a repetir este momento, en que las fuerzas políticas se alinean en favor del senador, ¿Lo aprovechará?