Pedro Flores 

El gran número de muertos por la pandemia del Covid, los 14 mil contagios diarios y la promoción de las vacunas contra esta pandemia, ha servido de “cortina de humo” para disminuir el impacto que ha tenido el aumento a cigarros, refrescos y a la gasolina magna que pasó de 4.95 pesos a 5.1148 pesos por litro, a partir del pasado 1 de enero y que originará alzas escandalosas no sólo en los tacos y en los burritos, sino en toda la canasta básica.

El incremento del 15 por ciento al salario mínimo no sirvió para nada al pasar de 124.22 a 141.70; esta situación se presenta, cuando se han perdido más de un millón de empleos formales, y que según estadísticas de la OIT la tasa de desempleo para este año podría llegar en México al 11.7% y cuando la inflación, terminó el 2020 en 3.99% anual, que es su nivel más alto, según el informe más reciente del INEGI.

El alza estuvo impulsada por el costo de productos agropecuarios, que aumentaron en 0.75 por ciento y en particular las frutas y verduras lo hicieron en 2.24 por ciento; los servicios 0.09 por ciento, según la Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), de destacar que el mayor incremento lo tuvo el nopal, al pasar de 39 a 58 pesos el kilo, seguido del muslo de pollo con alza del 49 a 60 pesos el kilo, y frescos con aumentos de al menos 6 por ciento.

Mientras que a lo largo del 2020 algunos productos llegaron a sextuplicar su valor, como las lentejas, la avena, el arroz y el frijol. Por su parte el Instituto Nacional del Pequeño Comercio señala que, en cuanto a los cigarros, pasó de 0.49 centavos a 0.51 por cigarrillo, lo cual quiere decir que la cajetilla de 20 cigarros de 62 pesos pasó a 64 pesos y en su estudio señala que el estado de Aguascalientes ocupa el primer lugar en fumadores con más 135 mil activos.

Las alzas escalonadas de los productos de la canasta básica siguen, se han dado en los últimos días en fresas, las guayabas, los jitomates, algunos mariscos y demás que se transportan vía terrestre en el país, además de las bebidas alcohólicas y el tabaco las que registraron un mayor aumento de precio.

Por lo que respecta al refresco, pagan 1.26 pesos de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) pasará a 1.30 pesos, destacando que México ocupa el primer lugar mundial en consumo de este tipo de bebidas, pues en promedio cada mexicano toma 163 litros al año. Podemos decir que no hubo impuestos nuevos porque ya existían y se aumentan según la inflación,

Y eso sin contar con las protestas que se están generando en otros sectores afectados, como es el de productores de maíz, que originará un mayor aumento a las tortillas, los de harina, que incrementarán el precio del pan, los de servicios de autotransporte que repercutirá en el pasaje de transporte público y taxis entre otros, sin contar el aumento de desempleo.

Esto sucede  en México  que está padeciendo la más grande pandemia del presente y del pasado siglo, cuyo manejo ha sido criticado a nivel internacional  y que a pesar de la propaganda oficial, los números no ayudan al gobierno, ya que si Pitágoras no fue albañil nos señalan que si somos 130 millones de mexicanos, se requieren 2 aplicaciones de vacuna por cada uno; necesitamos 260 millones de vacuna; se habla de vacunar  8 mil personas diariamente, por lo que se necesitarían  32 mil 500 días  para vacunar a  todos.

El manejo a la mexicana de esta pandemia, en la que no sólo en este espacio sino en otros medios de comunicación se ha señalado que es buscando clientela electoral, y que sólo nos resta espera que Johnny Respiro, Elmo Ribundo y Eloy Occiso, no sean nuestros amigos y podamos seguir tecleando.