Bernardo López

Siempre debe prevalecer el diálogo entre México y Estados Unidos, pues comparten vínculos muy profundos, que rebasan al comercial o al político, pues comparten una frontera de 3200 kilómetros, además que cientos de miles de personas cruzan hacia ambos lados.

En los diálogos que sostuvieron la American Society of Mexico con Xóchitl Gálvez, la precandidata ofreció ideas de lo que puede ser su política internacional y migratoria, quien, además, realizó una visita a Estados Unidos, para “identificar puntos de confluencia y acciones conjuntas que robustezcan nuestra cooperación y la presencia de la región Norteamérica en el entorno mundial”.

A nuestro parecer, que la precandidata rechace relaciones con Rusia o China es un error grave, porque el mundo se dirige hacia una tripolaridad, donde ningún país tendrá una hegemonía superior sobre otra, sino que van a tener que llegar a sentarse a una mesa a platicar y dialogar, entonces México debe tener relaciones de amistad con todos los países.

Lo de no invitar a desfilar a países como Venezuela, Cuba o Nicaragua se puede comprender desde su visión, sin embargo, es preferible un entendimiento entre las naciones que un bloqueo total a las relaciones, por lo menos que no exista un trato grosero contra otros regímenes, como el penoso incidente entre Vicente Fox y Fidel Castro.

En lo que sí tiene un gran acierto es en buscar el fortalecimiento de las relaciones México-Estados Unidos, pues el comercio de nuestro país es del 80 por ciento con Norteamérica; además en materia de turismo, los extranjeros que más vienen a México son de Estados Unidos. A esto se le debe agregar el fenómeno de la relocalización de empresas.

En el tema de la migración, se manifestó a favor de integrar a las cadenas de valor a las personas que provienen de Centroamérica, aunque habría que considerar que el país sufre un estrés hídrico, entonces más personas significa más demanda de agua potable, recurso que aún no tenemos resuelto.

En su oportunidad, la doctora Claudia Sheinbaum, en la reunión con la American Society of Mexico, también se dijo a favor de fortalecer las relaciones bilaterales, que los puertos en el Golfo “sean una aduana de comunicación con el Este de Estados Unidos, que permita potenciar el desarrollo de México y la integración económica que tenemos con Estados Unidos que siga siendo fundamental y puede potenciarse”.

Es importante que las relaciones con Estados Unidos sean de cordialidad, pues no hay forma de disociarnos, pues se comparte una división fronteriza, además que se aprovechan mutuamente las cualidades que tiene cada país.