Rafael Lulet

Ganó Joe Biden en los estados faltantes: Georgia y Arizona, mientras Trump obtuvo Alaska y Carolina del Norte, sin embargo, sus 232 votos los cuales logró alcanzar no fueron suficientes para desbancar a los 306 de su opositor demócrata, según datos publicados por los diversos medios de ese país incluyendo NBC, CNN, Washington Post y The New York Times, aunque todavía falta esperar el anuncio oficial del Colegio Electoral integrado por los 538 miembros, esto sucederá según la constitución de los Estados Unidos después del segundo miércoles de diciembre, o sea el día 14, es ahí donde se dará cuenta del resultado y la lectura del certificado de elección para pasar posteriormente a la votación de cada representante al sufragio para elegir al presidente y el vicepresidente siendo el conteo final anunciado para enero.

Lo anterior mencionado, es el procedimiento posterior a la votación de los ciudadanos quienes realizaron su sufragio por los senadores y representantes vía voto directo, en tal sentido aún falta según la carta magna de esa nación el verdadero voto de los electores designados para escoger por boletas al futuro presidente y los resultados del mismo, mientras tanto el desenlace final anunciado, son cálculos de particulares, especialmente hechos por medios de comunicación y encuestadoras, sin embargo esto no quiere decir que actualmente se encuentren dichos comicios en un limbo o sean fraudulentos como lo manifestó Donald Trump.

Todos los procesos electorales se han llevado a cabo de la misma manera, igual sucedió en la penúltima con el presidente número 45, donde fue electo Donald Trump, pero ante la imposibilidad de afrontar su derrota el mandatario norteamericano como es característico de él, confronta y ataca a las instituciones para tratar de desacreditarlos con el fin de mover olas en su favor, pero eso al final no sucederá; han pasado más de 150 años aplicando ese viejo sistema en la Unión Americana, donde siempre han existido mecanismos para no generar conflictos, basándose en su Estado de Derecho, eso no concluye que Trump no quiera utilizar el sistema legal a su favor y despotricar ante la Suprema Corte, es su derecho, pero eso no alargará por mucho que en enero se determine oficialmente al ganador.

Ahora bien, mientras un excandidato aún gobierna y sigue gritando la existencia de un fraude, siendo parte de su show, el otro ha comenzado a crear una estructura de gobierno tomando con ello parte de un control ejecutivo, con el respaldo de cierto sector de la población norteamericana, donde su poder comienza a manifestarse a pesar de existir todavía el mandato del presidente actual, en otras ocasiones esto era parte normal de la transición de ese país, lo llegamos a ver en muchas ocasiones inclusive, en México, pero ahora en Estados Unidos con un mandatario eufórico sin querer aceptar la derrota y por otro lado el ganador virtual, se hace muy complicado ver cómo se maniobra un barco en direcciones opuestas.

Al final, el tiempo dará la razón, en este caso en enero se tendrá bien definido quien deberá tomar la batuta del futuro periodo gubernamental de los Estados Unidos, sin preámbulo alguno, pese a disputas ante la Suprema Corte de esa nación, el día 20 de ese mes, el presidente electo será oficial su toma de protesta para dirigir una de las grandes potencias del planeta, y con ello, la nueva relación con nuestro país, Joe Biden como ya se ha determinado por los diferentes sectores de los Estados Unidos es el ganador de la campaña electoral, aún no oficial pero, ante un margen considerable de diferencia es difícil un cambio de votos significativos, de los 538 representantes quienes sufragarán este 14 de diciembre.