Pedro Flores

El circo en la política sigue normal como hace 90 años, hay de tres pistas o de una sola pista, pero el trapecio, la rueda de la muerte, los alambristas, los payasos y sobre todo los ilusionistas siguen como en la política, entreteniendo a la ciudadanía.

La historia no miente, los hechos son los que quedan, si bien en alguna ocasión el entonces gobernador de Coahuila Oscar Flores, dijo que para gobernar sólo se requería de un buen presupuesto y de sus hijos, alguien en la actualidad, tiene un buen presupuesto y a sus hijos en Morena, como si fueran el orgullo de su nepotismo y cuyo autor José López Portillo de esa frase afirmaba que él respondía por sus parientes que realizaban una función pública

Estamos en la Cuarta Transformación y en contra de todo lo que huela a corrupción principalmente de los viejos vicios de los anteriores mandatos, lo cual nos hace recordar al ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado, quien mantuvo su slogan de gobierno con una “Renovación Moral” que parece que es lo que busca el actual gobierno, es recordar lo que la picardía mexicana decía ya que “la corrupción somos todos”

Dicho slogan de “Renovación Moral”, sólo sirvió en aquellas épocas para encarcelar a Miguel Lerma Candelaria acusado  de fraude y cohecho por 400 mil millones de pesos, igual “suerte” corrió Everardo Espino, ex Director de Banrural, Arturo Durazo, Leopoldo Ramírez Limón entre otros, ahora el gobierno maneja nombres hasta de expresidentes en su baraja para fortalecer su renovación moral y ya tiene un ahorcado de apellido Collado.

Las similitudes del actual régimen con el de MMH son grandes ya que el entonces presidente caballero, se asesoró con Samuel del Villar, Victoria Adato y Sergio García Ramírez para crear la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, misma que está vigente y quien la viole tendrá que vérselas con la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República, que daría vida a la institución que sustituirá en algunas funciones a la entonces Procuraduría General de la República (PGR).

El nuevo gobierno implementó su Ley de Austeridad Republicana, en donde mañaneramente   tipifica las conductas corruptas, descalifica a sus funcionarios y señala como corrupción o promover en áreas de influencia a parientes y “evita” duplicidades en los gastos, situación que ya se plantea en la vieja Ley de Responsabilidades, pero que no se aplica.

Se habla también de democratizar los sindicatos, otra de las batallas que Miguel de la Madrid inició con el sindicato petrolero allá por 1984, con aquellas luchas entre Mario Ramón Beteta, entonces director de Pemex y Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, cuya soberbia pagó el inicio del siguiente sexenio con Carlos Salinas de Gortari, y que ahora tiene en un hilo a varios sindicatos.

Y qué decir de las fiestas de los “fifís” y de los amigos ricos del mandatario en funciones, en la época De la Madrista existió un personaje de apellido Bolaños, que tenía un jacal con alberca en las Lomas de Chapultepec, “amigo” de la mafia del poder, que a sus fiestas asistían personajes como Frank Sinatra y ahora algunos están escondidos después de aparecer en la fifiesca revista “Hola”

Recordemos el discurso de MMH el día de su toma de en el cual reconocía que: “Vivimos una situación de emergencia, no permitiré que la patria se nos deshaga en las manos”, ahora vivimos otra crisis y una emergencia “que nos cayó como anillo al dedo”, que bueno que no fue al revés, y que no se ha sabido manejar, frase que nos recuerda el viejo dicho mexicano que señala: “Cuando el arriero es malo, les echa la culpa a los bueyes”, y en este caso a los regímenes neoliberales.