Ángel Bejarano O. 

La única diferencia entre la elección de este fin de semana para elegir a 300 congresistas nacionales de Morena y el PRI de antaño, fue el color. Del verde, blanco y rojo se pasó al guinda, pero las prácticas utilizadas por los grupos gansteriles del partido propiedad de López Obrador fueron las mismas: golpes, acarreos, quema de urnas, amenazas y lo que resulte. Con un agravante adicional: miles de personas llegaron sin saber qué harían, sólo obedecieron órdenes, so pena de que si no lo hacían perderían su pensión del bienestar. 

Esos mismos días apareció en redes sociales el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, asegurando que este partido ponía sus decisiones en manos de la gente. Todo fue mentira. Supuestamente los 300 congresistas decidirán quién va a quedar en la dirigencia nacional en el evento que tendrá lugar en septiembre. Obviamente también decidirán (es un decir) en el palomeo para designar a los candidatos para diputados federales y locales. 

Y es que es sabido que las decisiones finales no llegarán del Comité Nacional renovado, llegarán directamente de Palacio Nacional. También estará presente el famoso Andy, uno de los hijos de AMLO, quien desde hace mucho tiempo decide quiénes van, previos acuerdos muy raros. 

¿Cuánto cuesta una candidatura? Según la persona y el tipo de aspiración. No es lo mismo una candidatura para diputado federal o para senador, o para alcalde. Se ha sabido que el costo asciende a varios millones de pesos, cantidad que en no pocas ocasiones son cubiertas por empresarios o por el narco…después viene el pago de favores. 

Morena está en declive, pese a las encuestas amañadas que dicen lo contrario. Las promesas de AMLO cada vez son menos creíbles; las cifras de homicidios espantan, los asaltos están a la orden del día, los negocios ilícitos de la gente que conforma el gabinete del presidente son públicos, aun cuando el inquilino de palacio acuse a sus “adversarios” de propalar las noticias. 

Y aquí debemos hacer un alto y voltear al extraordinario análisis que realizó el doctor José Newman durante su participación en el programa Atypical, del publicista Carlos Alazraki. Conocedor de las personalidades de los seres humanos, Newman calificó al presidente como un ser obsesivo compulsivo, que gusta de las movilizaciones y se siente el Mesías. 

Recordó que López Obrador pertenece a una secta religiosa de naturaleza pentecostal y que realmente cree que su palabra es divina. No hay, dijo Newman, quién lo pueda contradecir toda vez que siente que es el representante del “salvador”. 

Su palabra y decisiones son irrefutables, lo que significa un verdadero peligro para México, ello por la naturaleza misma de su pensamiento, que en ocasiones no distingue entre la realidad y la fantasía. 

El análisis del doctor Newman descubre al verdadero López Obrador.  

Entonces, debemos entender que los 300 congresistas serán sólo floreros, acaso podrán incidir en el nombramiento de algunos candidatos a cargos de elección popular sin trascendencia. ¿O ustedes creen que los congresistas decidirán los nombres de quienes serán los candidatos a la presidencia de la república o para la jefatura de México? 

Otro de los riesgos inherentes a la personalidad del tabasqueño es su desmedida facilidad para violar las leyes del país, lo que bien significaría que buscara no la reelección, situación muy difícil de concretar, toda vez que para modificar la Constitución se requiere el voto de las dos terceras partes de los diputados federales, y Morena no alcanza la cifra. Lo verdaderamente interesante será constatar si no pasa por su mente alargar su sexenio presidencial, tal y como lo intentó hacer el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar. 

Esos son los riesgos. Y, mientras tanto, continuaremos constatando cómo se hacen pedazos las huestes morenistas, en una malentendida democracia. 

Las imágenes no mienten.