Bernardo López Rosas

Mientras todo México se preocupa por la llegada del coronavirus COVID-19, en el país la influenza AH1N1 ha provocado al menos 200 muertos, durante la temporada 2019-2020, de acuerdo a datos de la Secretaría de Salud, en sus Informes Semanales para la Vigilancia Epidemiológica de Influenza 2020.

Esto no significa que debamos bajar la guardia para reducir al mínimo los contagios del COVID-19, sin embargo, no debemos caer en psicosis, pues en el país aún hay enfermedades como la influenza que provocan contagios y muertes.

Continuando con el informe, se detalla que hasta la semana nueve del 2020, se han identificado más de 36 mil casos probables, de los cuales se confirmaron por laboratorio 4 mil 715. El subtipo de influenza que predomina es el H1N1, con 52 por ciento, y le sigue el H3N2, con el 24 por ciento de los casos.

En total se han registrado 240 defunciones por influenza en el país, provocadas en 75 por ciento por el subtipo viral H1N1, y 12 por ciento por el H3N2, asociadas principalmente a una ausencia de vacunación (96%) y también a la presencia de comorbilidades (37.5% diabetes mellitus, 36.7% hipertensión arterial, 30.8% obesidad, 15.8% insuficiencia renal crónica, 15% EPOC, 13.3% inmunosupresión entre otras). Además, el 38% tuvo un retraso en el inicio de ingesta de antiviral y 28% en la demanda de atención médica.

Por lo tanto, ante el nuevo coronavirus COVID-19, el gobierno debe estar preparado para reducir los contagios, sin embargo, la población no debe temerle más que a otras enfermedades de tipo viral, pues, aunque este nuevo padecimiento es altamente contagioso, su tasa de letalidad global es de 3.41 por ciento -la de la influenza AH1N1 fue de 2.2, durante 2009, en México.

Las medidas de prevención entre nosotros permitirán que el COVID-19 sea una enfermedad más en el catálogo. Para eso debemos reducir el contacto físico, no saludar de beso o dar abrazos.

En estos casos es importante estar informado de fuentes oficiales y no propagar premoniciones ni información apocalíptica, porque eso sólo causa temor y hace que las personas caigan en pánico, que provoca acciones irracionales.

Si ve una persona estornudando o tosiendo en la calle no significa que esté contagiado de COVID-19, pero sí podría tener un cuadro de gripa común o influenza estacional, porque de cualquier manera podemos enfermar; el nuevo coronavirus no es el único microorganismo propagándose por el planeta.