Rafael Lulet

Las variaciones económicas de diversos mercados internacionales así como la falta de estrategias para generar el crecimiento en el país por parte del gobierno federal, están provocando la alza del índice inflacionario el cual alcanzó en agosto un 8,62%, según lo reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), porcentaje no visto desde el mismo mes pero del 2020, y el problema no es lo reportado, sino que se encuentra al alza, en comparación a julio pasado, se observa un aumento del 0.42%, y entendiendo a la gráfica del Índice Nacional de Precios, se encuentra tal situación desde enero a la fecha con una tendencia en ascenso, sin verse alguna variación a la baja sino lo contrario.

Factores internacionales reflejados en algunos mercados sobre todo en Europa, han provocado la caída del Euro, a consecuencia del aumento de los energéticos, debido a la guerra en Ucrania, la inflación registrada en el viejo continente fue todavía al principio del mes de agosto de 8.9%, al alza, niveles muy altos desde 1977, implementando como medida de equilibrio el aumento en las tasas de intereses, algo no ocurrido desde hace 11 años, tan solo en el mes de julio se reportó un incremento de 39.7% por la previsión de gas, repercutiendo en alimentos, transporte, entre otros, presentando escasez en diversos productos.

Los Estados Unidos también debieron aumentar sus tasas de interés para tratar de equilibrar la inflación, pero en comparación de Europa, los norteamericanos realizaron un segundo ajuste incrementando las tasas en un 0.75, cuando ya lo habían realizado con anterioridad en el mes de junio, siendo la primera vez en la historia actual de ese país donde la Reserva Federal lo hace en dos ocasiones  de manera consecutiva, esto, coloca en una mala posición al gobierno demócrata de Joe Biden, quien no ha salido muy bien librado en las encuestas de percepción de sus soberanos, quienes molestos declaran la mala política económica instaurada por su administración, que no han logrado detener la desbordada situación financiera la cual ha tenido en jaque a esa nación desde que tomó el poder.

En México, la situación es la misma, la inflación ha generado aumentos principalmente en la compra de alimentos el precio de la tortilla, ejemplo claro el cual ha afectado directamente a los bolsillos de quienes menos tienen, los mexicanos se deben de conformar con menos, sin mencionar otros productos tales como la cebolla, frutas y legumbres, huevo, leche, naranja, limón aguacate, entre otros, con un aumento del 37.6% en sus costos, el incremento en la canasta básica ha impactado hasta en un 14.54%, colocándola como lo más caro ante el transporte o el pago de servicios.

El problema con la situación financiera en México y en el mundo, ha preocupado a muchos porque la solución no se encuentra tan solo en aumentar las tasas de intereses para enfriar las actividades económicas e intentar con ello frenar la inflación, sino que provoque una recesión a nivel global incrementando los precios a máximos históricos por mucho tiempo. Algo que ha obstaculizado la estabilización de precios en el mercado es todavía la pandemia del Covid-19, sobre todo porque aún no ha terminado, y con el temor de nuevos rebrotes, ha generado incertidumbre, lo cual pueda afectar a la detención de la cadena de distribución de diversos suministros comerciales de nueva cuenta.