Pedro Flores 

En tanto el gobierno mexicano invertirá 100 millones de dólares para el desarrollo y los de Centroamérica, diputados acaban de desaparecer el Fondo para Desastres Naturales (Fonden), en Veracruz, Tabasco, Quintana Roo, Chiapas y Oaxaca, hay más de 100 mil damnificados por las lluvias, y como ya no hay dinero, pues esas personas están expuestas no solamente al Covid-19, sino a las pandemias que vienen influenza, dengue, cólera y paludismo.

Las imágenes son dramáticas, las pérdidas son totales, los soldados no se dan abasto y ante esa tragedia las enfermedades gastrointestinales y los trastornos de las vías respiratorias de miles de personas empiezan a proliferar. El problema se agudiza cuando se mezclan las aguas pantanosas y las aguas negras poniendo en mayor riesgo, la salud de miles de personas que tienen que luchar no sólo por sobrevivir, sino hasta contra cocodrilos.

Según estudios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), elaborados antes de la pandemia del coronavirus señalaban que: “México está al borde de una crisis de salud pública, ya que el presupuesto de salud disminuyó más de 20% originando una cobertura insuficiente debido a que más de 16 millones de mexicanos carecen de algún tipo de protección financiera en salud.”

El panista incorporado a la 4T Germán Martínez Cázares, aplicó el viejo dicho mexicano, “Más vale aquí corrió, que aquí quedó” y renunció a la dirección del IMSS, y en su “folleto” de renuncia de 11 hojas, señalaba que el citado Instituto estaba prácticamente en 0% en el avance de obras y el pago a proveedores, los contratos y convenios de servicios se rezagan, las compras de equipamientos están paradas, las reclamaciones y litigios aumentaban.

La situación no paró ahí, pues señaló que la Secretaría de Hacienda congeló más de 794 millones de pesos del presupuesto asignado a 26 institutos, hospitales y centros de alta especialidad. Además, ordenó reducir un 30% los gastos operativos respecto a los montos aprobados y 50% los relativos a compra de medicinas, originando grave desabasto.

Por su parte Marco Antonio García Ayala, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, había advertido que el sistema de salud mexicano se estaba colapsando debido al despido de numerosos trabajadores calificados, situación que el gobierno quiso subsanar cuando pidió a médicos jubilados que se reincorporaran al servicio

Las investigaciones gubernamentales de la lucha contra la corrupción, han servido de bandera política, pero han retrasado el equilibrio del sector salud, afectando a millones de personas con padecimientos de hipertensión, niños y mujeres con cáncer, y hasta el momento no se ha tomado con seriedad el problema que se avecina en el sureste del país con los ya inminentes brotes de influenza, dengue, cólera y paludismo.

Esto sucede en tanto el gobierno, con la extinción de los fideicomisos podrá disponer libremente de 68 mil millones de pesos y mientras en Europa se toman las precauciones por el rebrote del Covid-19, en México se descarta y “Las personas que fallecieron, pues fallecieron”, como dice Hugo López Gatell.