• Los niños obesos ¿inmunes al contagio?

Pedro Flores 

Hoy más que nunca queda claro porque el actual mandatario del país Andrés Manuel López Obrador, dijo el pasado 2 de abril que la pandemia del Covid-19 le había caído como “anillo al dedo para afianzar la Cuarta Transformación”, ya que la distribución de la vacuna contra dicho mal, “casualmente” va a beneficiar solamente a los votantes, dejando a un lado a los niños.

El programa de vacunación, presentado por el denostado Hugo López-Gatell, coincide con los tiempos electorales rumbo a los comicios del 2021 en donde se disputarán 21 mil 368 cargos en general con 15 gubernaturas, se renovará la Cámara de Diputados y serán electos 500 legisladores, 300 por mayoría relativa y 200 por la vía plurinominal, ante un panorama político confuso, pero que el plan de vacunación favorecerá a la 4T.

El manejo político de la vacunación está claro, de diciembre a febrero del 2021 por cuestiones meramente tácticas y para acallar voces, se dará atención prioritaria al personal del sector salud y los militares que la primera línea de control de la pandemia y que se lo merecen por su profesionalismo.

De febrero a abril de 2021 se atenderá a las personas de 60 años y más. En nuestro país residen 15.4 millones de personas de 60 años o más, de las cuales 1.7 millones viven solas. Sólo 41.4% son económicamente activos, y 69.4% presentan algún tipo de discapacidad, de acuerdo con la última encuesta especial del Inegi; ellos representan 8.5 millones de votos seguros, que son los beneficiados con la tarjeta de “Progresa”

Para abril, mayo y junio se vacunarán a personas de 40 hasta 59 años, que suman 5.4 millones según estadísticas oficiales, de los cuales según Morena tiene amarrados cuando menos 2 millones de votos seguros, a estos se le agregarán los 2.6 millones de beneficiados con el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” que “casualmente” está destinado a personas de 18 a 29 años, o sea aquellos que reciben $3 mil 600 mensuales sin hacer nada.

El aspecto electoral es claro, sólo se beneficiará a quienes puedan votar, dejando a un lado las observaciones de Christian Skoog representante en México del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), quien señaló que en México de los casi 126 millones de habitantes que se contabilizaron 39.8 millones son niñas, niños y adolescentes, de los cuales el 49.6% vive en situación de pobreza, 80% de los menores en 6° grado no terminaran la primaria.

Además, señala dicho organismo que el 63% de los niños entre 1 y 14 años han sufrido algún tipo de violencia en el hogar, que el 35.6% de los menores de entre 5 y 11 años padecen obesidad y sobrepeso, y aunque se ha reconocido que éstos 2 últimos males son causa de Covid-19, como este sector no vota, pues no es prioridad para la vacuna.

Todo lo anterior coincide con lo expuesto en el libro “La Neurosis de Poder”, escrito por el Italiano Piero Rochini, en donde señala que este mal se caracteriza por la admiración excesiva y exagerada que siente una persona por sí misma, por su aspecto físico o por sus dotes o cualidades y que aprovecha la degradación de los partidos políticos para manipular a los mismos ante una clase dirigente inútil.

Del citado mal está enmarcado nuestro gobierno, que busca un control total y absoluto de la vida política, no democrática, que tiene el control del Senado de la República, de la Cámara de Diputados y una gran influencia en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Pero no sólo eso se vive en la vida política del país, sino que cercano a las elecciones no dude que “el pueblo” demande el juicio al expresidente Peña Nieto por corrupto y neoliberal y hasta desaparezca el Instituto Nacional Electoral y de esta forma no tenga ningún problema para seguir el ejemplo de quien dice admirar, Benito Juárez… quien se reeligió 5 veces.