Víctor Gutiérrez Juárez 

México por su ubicación geográfica y su topografía es vulnerable al cambio climático. La ocurrencia de fenómenos naturales y antropogénicos generan cada año en nuestro país pérdidas para la población, la infraestructura y la economía.

México presentó un reporte ante la Organización de las Naciones Unidas sobre cambio climático, revela que las pérdidas de vidas humanas y del patrimonio del país van al alza y son muy significativas.

En México, los atlas de riesgos son instrumentos, que por ley deben mantenerse actualizados, los cuales permiten identificar zonas y regiones que se encuentran en peligro potencial y vulnerabilidad ante desastres naturales, sólo 493 de los dos mil 469 municipios de México cuentan con este instrumento, es decir, 20 por ciento, los mil 976 restantes carecen de capacidad de reacción ante desastres.

En el caso de no existir estos atlas de riesgos, dificulta que las autoridades puedan implementar medidas preventivas ante los desastres y las limita a ejecutar acciones correctivas, una vez que ya sucedieron los eventos, con un mayor número de pérdidas sociales y económicas”, revela un estudio elaborado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y publicado en febrero de este año.

El futuro no es muy alentador para México, por ejemplo, para el norte del país se están dando climas cálidos más extremosos de los que ya se tenían, cambios en los patrones de lluvia, modificaciones en el ciclo hidrológico con lluvias intensas y sequías prolongadas. Hemos podido notar que gobiernos van y vienen y no hay medidas de planeación, prevención y mitigación ante desastres.

La ventaja que nos traen los atlas de riesgos es que constan de bases de datos, sistemas de información geográfica y herramientas para el análisis y la simulación de escenarios, así como la estimación de pérdidas por desastres.

De acuerdo con el artículo 86 de la Ley General de Protección Civil, “en el Atlas Nacional de Riesgos y en los respectivos Atlas de las entidades federativas y Municipales de Riesgos, deberán establecerse los diferentes niveles de peligro y riesgo, para todos los fenómenos que influyan en las distintas zonas”.

Actualmente los estados de la república mexicana que han registrado el mayor número de declaratorias fueron Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Chihuahua. Ante todos estos datos, cuando los gobiernos estatales solicitan una declaratoria de desastre, cuando los daños por estos fenómenos rebasan la capacidad financiera y operativa de los municipios y las entidades federativas.}

Pero ¿cuál es la ventaja de solicitar dicha declaratoria de desastre? Con la declaratoria, se permite a estas regiones acceder a recursos financieros, humanos e insumos por parte de la Federación para atender las consecuencias que traen los eventos climatológicos, que son cada vez más destructivos.

Amigo, lector usted se hará la pregunta de ¿Cuáles fueron los eventos de los que los gobiernos estatales han solicitado estas declaratorias? Los eventos hidrometeorológicos que tienen mayor ocurrencia fueron lluvias, heladas, ciclones tropicales, granizadas, nevadas e inundaciones, que en su mayoría propiciaron estas declaratorias de emergencia, que fueron seguidas de por declaraciones de desastre.