• Remembranza del éxito injustificado del profe sustituto

Héctor Bárcenas / @porahisinrumbo 

En 2016 se estrenó en México “No manches Frida”, una comedia romántica que solo en la primera semana acumuló más de 90 millones de pesos. Este refrito, con sabor a aceite quemado de: Fack ju Göthe, una película alemana, hace el retrato de una escuela de nivel bachillerato en México. Alumnos, directivos y profesores en el clímax de un ambiente impregnado de violencia y apatía, dan un giro de 180° cuando un personaje sin interés por la educación, cuya máxima es el dinero, que obtuvo su certificado de secundaria solo porque se inscribió a los cursos en el reclusorio del cual acaba de salir, aparece como profesor substituto.

Peliculón cargado de mensajes poderosos e inspiradores. Además de una historia de amor que implantó mariposas en las pancitas de todos los espectadores, esta película es un bastión en la mejora educativa del país.

Cinta llena de experiencias pedagógicas tanto para los ciudadanos como para las autoridades educativas.

A los adolescentes y adultos, nos llenó la cabeza de enseñanzas clave, como muestra van dos botones: Es gracioso y sexy abusar de las mujeres, pendejearlas; los jaloneos, golpes y la humillación siempre pueden ser interpretados como bromas

A las autoridades les entregó en bandeja de plata un precepto tan valioso que algunos eruditos llaman el vellocino de oro de la educación en México.

¡Cualquiera, o lo que sea puede substituir a un maestro preparado!

Cuando la pandemia cubrió el territorio nacional, la SEP tomó la inteligente decisión de cerrar las escuelas. Con este acto, no solo salvaguardaba la vida de los estudiantes, también desactivaba potencialmente bombas humanas. Al interrumpir las clases, instauraba un freno a la movilidad del país; las reuniones en los salones de clase y los traslados que hacía la comunidad escolar de su casa a los centros escolares hicieron una pausa, ayudaron significativamente a reducir la velocidad con la que los ciudadanos se infectaban y morían. Después, un cúmulo de otras decisiones gubernamentales, avivaron la llama de la pandemia y nos inundamos de infectados, hospitalizados y muertos. No solo ha sido responsabilidad del gobierno, los ciudadanos hemos mostrado una ignorancia y un valemadrismo desmesurado frente a una situación que supera con creces a las dinámicas de nuestra sociedad.

Los centros escolares se vaciaron por las razones adecuadas, se antepuso la vida de las personas, sobre su educación.

Ya sin los maestros al frente de los grupos se apareció la necesidad de continuar con la educación desde otras ventanas. ¿Cómo sustituimos a los profes?, se preguntaron las autoridades educativas. Lo que se nos ocurra va a funcionar, se dijeron a sí mismos

Si Ezequiel, un muchacho, ignorante, grosero, violento, cuya mayor meta es hacerse de un dinerito que robó pudo convertirse en el mejor profesor de toda una escuela, Las televisoras que por cierto se parecen tanto a Ezequiel, van a formar mejores estudiantes de lo que lo hacían tantos maestros en el país.

Esta Peli, tuvo su secuela, cuyo éxito, supero a la primera.

Así también “Aprende en casa”, sus secuelas están llenas de éxitos y bendiciones.

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