YO CAMPESINO

Artículo / Oportunidad

Bernardo López

El anuncio del candidato republicano Donald J. Trump para renegociar el Tratado entre los Estados Unidos Mexicanos, Estados Unidos de América y Canadá (T-MEC) es una gran oportunidad para que las autoridades, lideradas por la presidente de México, Claudia Sheinbaum Pardo, tomen ventaja y obtengan mejores condiciones de intercambio comercial.

Le asiste la razón a la mandataria al asegurar que la integración comercial entre los tres países tiene una inercia imposible de romper, pues es indispensable para la economía doméstica y también a nivel regional, que al final de la campaña presidencial en Estados Unidos será lo que prevalecerá y permitirá llegar a acuerdos.

El mismo acuerdo comercial mantiene ese espíritu de indisolubilidad, que lo manifiesta en el artículo 34.7 del T-MEC, que aborda la Revisión y Extensión de la Vigencia, y señala que el tratado terminará 16 años después de la fecha de su entrada en vigor, a menos que los representantes de cada país confirmen que desea continuar con este Tratado por un nuevo periodo de 16 años.

También explica que en el sexto aniversario de la entrada en vigor del tratado, es decir en el 2026, la Comisión se reunirá para realizar una “revisión conjunta” del funcionamiento, revisar cualquier recomendación de tomar medidas presentadas por alguno de los representantes de cada país y decidir.

Durante la revisión conjunta de la Comisión, los representantes de los países confirmarán, por escrito, a través de su jefe de gobierno, si desean prorrogar la vigencia por otro periodo de 16 años. Si cada Parte confirma su deseo de prorrogarlo, la vigencia se actualizará automáticamente por otros 16 años y la Comisión llevará a cabo una revisión conjunta y considerará la extensión de la vigencia del acuerdo a más tardar al final del próximo plazo de seis años.

También señala que si, como parte de una revisión de seis años, la comitiva de algún país no confirma su deseo de prorrogar la vigencia del T-MEC por otro plazo de 16 años, la Comisión se reunirá para realizar una revisión conjunta todos los años por el resto del plazo de vigencia del tratado.

Agrega que si una o más Partes no confirmaran su deseo de prorrogar el acuerdo por otro término de 16 años al finalizar una revisión conjunta, en cualquier momento entre la conclusión de esa revisión y la expiración del tratado, las Partes podrán prorrogar automáticamente la vigencia de este por otros 16 años al confirmarlo por escrito, a través de sus respectivos jefes de gobierno, su deseo de prorrogarlo por otro plazo de 16 años.

 

 

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