Bernardo López

El Ganso fundamenta el éxito de su Gobierno, para salir de la crisis provocada por el COVID-19, en tres pilares: un incremento en las ventas de las tiendas de autoservicio; una menor pérdida de empleos, que fijo en 555 mil empleos en abril, en mayo se desvanecieron 345 mil, y en junio fueron 82 mil; pero lo lamentable es que califique como un éxito de su Gobierno que hayan aumentado las remesas que envían los mexicanos desde Estados Unidos.

Ya no sé si reír o llorar ante estas declaraciones, de un presidente que dijo en su campaña que la economía de México crecería al 4 por ciento anual y dejaría al país con un incremento de 6 por ciento; que prometió acabar con la inseguridad y la delincuencia en los primeros meses de su mandato, y después alargó con la llegada de la Guardia Nacional, la cual tampoco ha resuelto los problemas; que dijo que el sistema de salud mexicano sería igual al de Suecia o Noruega, pero vemos todos los días médicos protestando por falta de artículos de protección, bajos salarios, además de un trato diferenciado respecto a sus similares cubanos que vinieron para hacer “trabajo voluntario”; anunció por decreto el fin de la corrupción, pero sus más cercanos colaboradores están involucrados en enriquecimiento inexplicable.

Qué terrible destino el de México, que depende de las remesas -que registraron un incremento de 18 por ciento en mayo, con respecto a abril- para poder mantenerse a flote, y no de un plan de desarrollo económico interior, porque las obras faraónicas siguen sin ser el motor que impulse al país para salir de la crisis económica que va a dejar la pandemia.

El doctor Jose Manuel Mireles, publicó en su cuenta de Twitter, el 3 de julio: “Me daría pena ser representante de Michoacán y presumir que en Estados Unidos hay más de 4 millones de Michoacanos, eso demuestra el abandono de un gobierno que no está a la altura de las demandas ciudadanas”.

Parece que el doctor Mireles no vio la mañanera, porque lo mismo que dice en su tuit aplica a nivel federal, a un presidente que se muestra feliz porque aumentaron las remesas.

Si esa es la ruta que va a seguir el Gobierno de la 4T, esperamos que los mexicanos que viven en Estados Unidos siempre se acuerden de enviar dinero a sus familiares, porque si no el país se nos va a caer a pedazos.

Por otra parte, los legisladores de México deben pensar más en los paisanos que se encuentran Estados Unidos, pues gracias a los recursos que envían, lubrican el desarrollo de muchas comunidades olvidadas por los gobiernos locales.