Bernardo López

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) dice que en el Océano Atlántico habrá una cantidad de huracanes por encima del promedio, algo que debería poner en alerta al gobierno de México, pero ¡no!, en vez de eso, diputados del partido Morena, en el Congreso de la Unión, proponen desaparecer el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), con el argumento de que los fideicomisos, o la mayoría de ellos, operan en la opacidad.

La iniciativa contempla derogar el artículo 37 de la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria. Este artículo dice que el proyecto de Presupuesto de Egresos debe contemplar recursos para el Fondo para la Prevención de Desastres, así como para el Fondo de Desastres, y el Fondo para Atender a la Población Rural Afectada por Contingencias Climatológicas.

Me pregunto ¿cómo estarán combatiendo los incendios forestales que se encuentran activos en México?, que son alrededor de 60, al corte del 22 de mayo del 2020, más los que se sumen. ¿Habrá fondos para las cuadrillas de bomberos y elementos de Protección Civil?

Sin embargo, el problema mayor va a llegar cuando los huracanes comiencen a arribar al país, pues los refugios y todos los cuerpos de emergencias requieren de recursos al momento de actuar, por inundaciones, deslaves, aludes o desbordamientos de ríos y presas.

Si a esto le sumamos que el COVID-19 ya concentra mucha atención institucional, qué se espera, o bien, cómo se va a actuar para, además de, atender a los infectados del virus, brindar ayuda a damnificados, y que estos no sean víctimas de la pandemia.

Esperemos que el proyecto de reforma incluya los protocolos de atención ante un escenario de siniestro y no sea sólo un acto por querer quedar bien con el Ganso, quien tuvo que salir a desmarcarse de otra gran idea, originada por el presidente del partido Morena, Alfonso Ramírez Cuellar.

¿El presidente de México saldrá a manifestarse contra la iniciativa que amenaza los fideicomisos o permitirá que continúe el descobijo institucional’?; total, lo importante es medir el nivel de felicidad de las personas.

Aunque desaparezca el Fonden, es importante que el Gobierno asegure los recursos para atender los siniestros, pues nadie está exento de que pueda ocurrir una tragedia en su comunidad y tengan que solicitar ayuda a las autoridades. Al menos que el Ganso espere a que cada mexicano se rasque con sus propias uñas.