Pedro Flores 

El actual mandatario de México, desde sus épocas en el gobierno capitalino ha manifestado ser un acérrimo admirador de Benito Juárez, e incluso en aquellas mañaneras el que esto escribe le preguntó con relación a su juarismo: “¿entonces se quiere reelegir 4 veces?” a lo que su respuesta fue muy objetiva, concisa y audible: “que ca… nijo” y terminó la sesión.

Ahora ya como primer mandatario ha reiterado muchas veces: «Yo me inspiro en Juárez, tengo como ideal ser el mejor presidente de la República” sin embargo sus acciones hacen pensar que traiciona el pensamiento del Benemérito de las Américas quien señalaba: “Los hombres que no pueden soportar el yugo suave de la ley, no se conforman con el orden de las cosas y de ahí su constante empeño de destruir el sistema federativo, sustituyéndolo con el poder absoluto”

Y decimos que lo traiciona o cuando menos lo toma como bandera política, porque hay que recordar que Juárez decía: “que nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho, y eso es lo que tenemos que hacer siempre: apegarnos a la legalidad” pero nuestro jefe de la nación dice: “Al diablo las instituciones”

El hombre de Macuspana, Tabasco, que trae pleito casado con toda institución que no acate la concepción de democracia que él tiene, como por ejemplo el INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, hace a un lado, olvida o deshecha el postulado juarista que señala con objetividad: “No se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes”.

Otra de las grandes traiciones a Benito Juárez, por parte del actual gobierno, es olvidar el postulado reformista de gran trascendencia a nivel nacional, que señala con objetividad la Separación de la Iglesia y el Estado y no porque el oaxaqueño fuera anticlerical, ya que iba a misa cada 8 días, sino por el bien de la nación y ahora hasta canal de TV y diputaciones tendrán los evangélicos, bien decía Sófocles: “El gobernante sólo piensa para sí mismo”.

Es difícil calificar la frase emitida por el primer mandatario, quien al conocer que el INE y el TEPJF habían cancelado las aspiraciones a gobernadores de dos de sus protegidos al calificar “no se tomó en cuenta la voluntad del pueblo”, cuando Benito Juárez señalaba con objetividad; “Hay que buscar el bienestar y la prosperidad de la nación y sólo pueden conseguirse con un inviolable respeto a las leyes, y con la obediencia a las autoridades y leyes elegidas por el pueblo”.

Juárez el 2 de febrero de 1861 decretó la Ley sobre Libertad de Imprenta, en donde se asentaba que “las oficinas e imprenta son libres y habrá respeto a la manifestación del pensamiento sin más límite que el respeto a la vida privada, a la moral, pero ahora quien sería vecino del oaxaqueño se olvidó de la moral que señala dicha ley, vuelve a traicionar a quien dice admirar”.

Para AMLO la prensa actual es fifí, conservadores, chayoteros, maiceados, “prostituida”, “sicaria” y las ofensas hacia periodistas y sus familiares, este tipo de escenarios, aunados a la presiones  económicas y a la pandemia ha originado más de  3 mil desempleados en el gremio, esta situación nos recuerda alguna entrevista con Edgar Hoover, director del FBI, cuando le preguntamos sobre el militarismo y las dictadoras en América Latina, su respuesta fue clara: “Un dictador suprime la libertad de expresión, menos la suya y lanza culpas a todos”

La neurosis de poder que existe dentro de la 4T y algunos de sus militantes distinguidos como lo es el senador Salgado Macedonio a quien acaban de “batear” para la gubernatura de Guerrero y quiere imponer a su hija en su lugar, se pronunció el 27 de febrero de 2019 por desaparecer la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Lo anterior nos hace recordar en frases de hombres que, si piensan, como lo fue Jacinto Benavente, que señala que; “Lo peor que hacen los malos, es hacernos dudar de los buenos”, y la complementaríamos con una de Voltaire quien señalaba: “cuando el fanatismo ha penetrado al cerebro, la enfermedad es incurable”

Y manteniendo el concepto de Voltaire sobre el fanatismo, el consejero Jurídico de la Presidencia de la República, Julio Scherer Ibarra, consideró que para evitar sanciones contra el presidente Andrés Manuel López Obrador por violar la veda electoral sería necesario “taparles la boca a los reporteros” y así impedir que lo cuestionen sobre temas de carácter electoral, lo que nos recuerda al maestro Octavio Paz, quien consideraba que: “Sin libertad de prensa la democracia es un despotismo”