• Dolores del Rio, fue la primera actriz latinoamericana en triunfar en la meca del cine mundial

Luis Mena Pantoja

María de los Dolores Asúnsolo y López Negrete, conocida posteriormente como Dolores del Río, nació el 3 de agosto de 1904, en Durango, México, como hija única de Antonia López Negrete, descendiente de aristócratas españoles, y Jesús Leonardo Asúnsolo, próspero ganadero originario de Chihuahua. Su familia tuvo una vida tranquila y llena de lujos hasta 1910, cuando al iniciar la Revolución Mexicana huyeron para evitar la persecución de Pancho Villa a la clase alta.

Su padre emigró a Estados Unidos y Dolores y su madre viajaron a la Ciudad de México, donde permanecieron ocultas hasta que su padre volvió, en 1912, tras lograr conservar su riqueza y posición social gracias a un acuerdo con Francisco I. Madero, primo de su madre, y establecerse en la colonia Juárez.

Dolores estudió en el Colegio Francés de San Cosme, dirigido por monjas francesas. Desde pequeña mostró habilidades para la danza, y cuando tenía 17 años, en una presentación artística conoció a Jaime Martínez del Río y Viñet, miembro de una de las familias más ricas del país, con quien contrajo matrimonio sólo dos meses después.

En 1925, encontró en una fiesta al productor estadunidense Edwin Carewe, quien, impresionado por su belleza, convenció a la pareja a emigrar a Hollywood, en donde ella se distinguiría como la primera actriz latinoamericana en triunfar, al filmar más de 30 películas en la meca del cine.

Su carrera internacional arrancó en el cine mudo con Joanna (1925), donde sólo aparecía unos minutos, a la que siguió High Steppers (1926), donde tuvo el segundo crédito femenino. En su cuarta cinta, Pals First (1926), tuvo su primer papel estelar, y con What price glory (1926), logró éxito internacional.

Volvió a México al disminuir sus proyectos cinematográficos, y en 1943 protagonizó Flor Silvestre, al lado de Pedro Armendáriz, dirigida por Emilio “El Indio” Fernández y con el cinefotógrafo Gabriel Figueroa, a la que siguió María Candelaria (1943) y Las abandonadas (1944), volviéndose un referente de la Época de Oro del cine mexicano. En las décadas de los cincuenta y sesenta fue actriz de cine, teatro y televisión en México, Estados Unidos, Argentina, España, Grecia e Italia.

Dentro de su filmografía destacan Bugambilia (1944), La selva de fuego (1945), La malquerida (1949), Doña Perfecta (1951), La Cucaracha (1959) y El pecado de una madre (1960). De su época en Estados Unidos sobresalen The loves of Carmen (1927), Ramona (1928), Flying down to Rio (1933), y en su etapa final, Flamming Star (Estrella de fuego, 1960), al lado de Elvis Presley.

Como parte de sus triunfos, en una carrera artística de más de 50 años, ganó tres premios Ariel: en 1946 por “Las abandonadas”, en 1952 por “Doña perfecta” y en 1954 por “El niño y la niebla”; fue la primera mexicana en formar parte del jurado del Festival de Cine de Cannes; y recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, siendo la primera latina en ganarla. Después de una larga enfermedad, Dolores del Río murió el 11 de abril de 1983 por insuficiencia hepática, a los 78 años, en New Port Beach, California.