Marco Antonio Mendoza Bustamante

La iniciativa #UnDíaSinNosotras se ha convertido en un movimiento social que seguramente dejo su huella y rendirá frutos en favor de la igualdad sustantiva. Sin embargo, en redes sociales circulan decenas de comentarios realizados por hombres, algunos buscando la manera de apoyar y otros que son verdaderas muestras del machismo que debemos aniquilar, con frases como #UnDíaSinNosotros, no todos los hombres somos iguales o estamos cayendo en discriminación hacia los hombres, solo por citar algunos.

Todos los tipos de violencia contra las mujeres, particularmente la violencia feminicida que en los últimos años se ha recrudecido, son producto de una sociedad machista y patriarcal, cuyos efectos se encuentran acendrados en lo más profundo de nuestra cultura.

Para erradicarlo, por supuesto que tenemos algo que hacer, comencemos por recordar que el feminismo ha librado grandes batallas y conquistado terreno en una sociedad en la que, hace apenas 100 años, las mujeres no eran ciudadanas y consecuentemente no podían votar o ser votadas, divorciarse, ser parte de las fuerzas armadas, administrar sus bienes dentro el matrimonio, vestirse como se les diera la gana o ejercer su derecho a la planificación familiar y ni hablar del aborto y otros derechos que siguen siendo tabú en este modernísimo siglo XXI.

Empecemos por entender que la masculinidad tóxica es un problema de salud pública y que debe atenderse de manera integral. Esa no se va a resolver con denuncias ante el Ministerio Público que sólo ponen en evidencia las debilidades de nuestro sistema de justicia.

Podemos también educar a nuestros hijos e hijas en igualdad y sin roles de género, en lugar de un ambiente donde el azul es de niños y el rosa de niñas; donde los niños juegan a los carritos y las mujeres a las muñecas o donde la niña lava los trastes mientras el niño ve la tele, insertando “inocentemente” una visión machista y sesgada de lo que significa la igualdad.

La violencia contra las mujeres es un problema estructural, histórico, multifactorial y cultural. Mientras no lo atendamos de manera integral, involucrando a hombres y mujeres por igual, nuestra sociedad seguirá retrocediendo. El feminismo es la causa de las mujeres, la nuestra, erradicar la masculinidad toxica: ¿Te atreves?