MEX2356. SALTILLO (MÉXICO), 18/12/2020.- Paramédicos trasladan en camilla a un paciente de COVID-19 que recibe el alta medica después de 18 días hospitalizado y es recibido en el exterior por sus familiares, hoy en el Hospital General de Zona en la ciudad de Saltillo en el norteño estado de Coahuila (México). El Gobierno mexicano registró este viernes 12.248 nuevos casos del coronavirus SARS-CoV-2 y 762 muertes por la covid-19 en la última jornada hasta totalizar 1.301.546 contagios y 117.249 fallecidos. EFE/Miguel Sierra

Rafael Lulet

A más de un año de la pandemia en el mundo, la crisis sanitaria se ha concentrado a la alza de contagios y defunciones en pocos países en ese periodo, Italia al inicio se posicionó en el primer lugar, sorprendiendo a Europa y al mundo la velocidad evolutiva del Covid-19 en esa población, demostrando con ello, la voracidad del virus, colapsando sistemas hospitalarios así como economías a su paso, mientras esto sucedía en el viejo continente, en América, no lo consideraron tan peligroso relajando con ello las medidas sanitarias sin prepararse para la llegada de una larga noche fúnebre.

En un mundo globalizado, los intereses imperantes permitieron la propagación de la pandemia en muchos países anteponiendo la economía por encima de la salud, sin embargo, en naciones emergentes como lo son la mayoría de los existentes en América, se esperaba que el virus arrasara con sus estructuras de salud, añadiendo los malos gobernantes y sus débiles sistemas financieros, y sucedió, tal como los científicos en el ámbito internacional habían estimado; la sorpresa fue mayúscula porque Estados Unidos de inmediato se colocó en el primer lugar en el planeta con los números de contagios y decesos.

El gobierno de Donald Trump, permitió el fracaso del combate a la pandemia en ese país, porque minimizó la peligrosidad de un virus tan agresivo con el organismo humano, pero así como él, muchos mandatarios en el continente americano hicieron lo mismo, México no fue la excepción, con un gobierno permisivo, populista y centralista, dejó que entrara la pandemia sin preparación, negando la gravedad del daño a cada momento crítico, creando cortinas de humo para opacar su ineptitud ante su estrategia fallida, divulgando a cada momento mensajes confusos y engañosos a la población, razón por el cual la Organización Mundial de la Salud (OMS), llamara la atención en varias ocasiones a la administración federal, y no solo eso, dicha acción abonó al incremento de contagios y muertes, colocándolo en el tercer lugar por debajo de Brasil.

La vacuna, vino a dar un rayo de esperanza a todos para abatir la pandemia, pero eso no garantizaría la erradicación inmediata del Covid-19, porque la desproporción de las economías posicionan al más rico sobre los demás para acaparar altos volúmenes de dosis para sus soberanos, provocando que países como México sigan generando muertos por el descontrol desbordado ante la batalla del coronavirus, así, con una lenta campaña de vacunación, en año electoral, con un sistema hospitalario colapsado y un gobierno que le importa muy poco las vidas de sus ciudadanos, tenemos un panorama muy gris.

Estados Unidos al ritmo como va con la aplicación de la vacuna, de un millón de dosis diarias, terminará a mitad del 2021 de insacular a su población, con eso, se espera la disminución de contagios y defunciones de Covid-19, conllevando a dejar de ser el primer lugar en el mundo, reposicionando en ese sentido a Brasil, México y la India, como los líderes en muertes por la pandemia, manteniéndolos por uno o dos años más en esa situación, dejando a su paso más pobres de los contemplados.

Razón por lo cual México, terminará en segundo lugar en este año pese a tener una población de 126 millones de habitantes en contraste a los mil 353 millones personas de la India, 10 veces más que nuestro país, denotando la mortalidad y el mal manejo de la pandemia por el Estado mexicano, dejando en claro que se tiene al peor presidente de la historia en tiempos difíciles, demostrando con todo esto, la poca eficacia de los gobiernos populistas en América.