Pedro Flores 

México está viviendo una situación política “sui géneris”, digna de estudio de los mejores politólogos mundiales, ya que el pueblo no sabe si vive una transformación de cuarta o una involución de primera, en donde se desconoce si antes estábamos mal, pero vivíamos mejor y ahora estamos bien, pero vivimos peor o si nos vamos a convertir en ciudadanos de primer mundo o vasallos en un país en vías del subdesarrollo.

Se habla de un hartazgo de la corrupción de los Partido Revolucionario Institucional y de Acción Nacional, situación que aprovechó el actual titular del ejecutivo y enfiló a millones de electores en favor del cambio prometido, sus discursos sembraron la esperanza y pudo alcanzar el triunfo largamente anhelado y aquí recordamos una frase del escritor Mark Twain que decía: “Es más fácil engañar a la gente que convencerlos de que han sido engañados”

Muchos creyeron que el triunfo de AMLO nos llevaría a una patria más libre y más justa, olvidándose de frases como; “Tengo las riendas del poder en las manos”. Esto lo dijo un 4 de diciembre, “Se termina la impunidad establecida en la Constitución”, tras enviar al Congreso la iniciativa para eliminar el fuero, pero una de las más recordadas fue aquella de 2006 cuando dijo. “Que se vayan al diablo con sus instituciones”.

Y este último término ha sido una de las políticas más claras de este gobierno, porque el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que analizará la desaparición de más de 100 organismos que tienen la característica de ser AUTÓNOMOS, o sea que se rigen por las leyes que fundamentan una democracia.

De esta forma ha atacado al Instituto Nacional de Transparencia, tal vez porque no quiera que se sepan muchas cosas de su gobierno como administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, de acuerdo con información de CompraQnet, entre el 20 de diciembre de 2018 y el 28 de febrero de 2020 se han otorgado 980 contratos de obra pública que se han adjudicado de manera directa, lo cual viola el artículo 134 de la Constitución.

Pero no sólo en ese rubro ha desaparecido instancias, sino que en el Sector Público de esta manera desapareció a Subsecretaría de Comunicaciones y Desarrollo Tecnológico, de la SCT, a la Subsecretaría de Planeación y Política Turística, dependiente de la Secretaría de Turismo (Sectur).

Subsecretaria de América del Norte, de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se anunció su desaparición el 27 de agosto; Subsecretaría de Empleo y Productividad Laboral, de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), entre otras y está por eliminar el Instituto Federal de telecomunicaciones, que si lo llega a realizar se vería en graves problemas con EU y Canadá, porque es parte del T-MEC.

El avance hacia una dictadura perfecta como dijera el escritor Mario Vargas Llosa es claro y podemos verlo en el poder legislativo pieza fundamental del sistema de frenos y contrapesos, quiénes no pueden quitar una coma a las iniciativas presidenciales y que decir del Poder Judicial, en donde el ejecutivo tiene metida mucha gente suya y sus disposiciones deben ser  acatadas por los tribunales, sin independencia alguna y si no lo verán en el caso de Salgado Macedonio, por cierto fue el que pidió la desaparición de la Suprema Corte… ¿más claro?

Y si no lo hacen aún en el ejercicio de sus atribuciones, reciben reproches y amenazas, se les descalifica ante el pueblo, para que éste reaccione en contra de la justicia. Si aun así no responden a sus deseos sólo repite, que; “Se termine la impunidad establecida en la Constitución” y manda una reforma, para que todo salga acorde con los intereses de la 4T.

Y qué decir del INE que es otro órgano INDEPENDIENTE que busca dar confianza y certidumbre al voto y resultados electorales y que está sujeto a una campaña para su desaparición, por el sólo hecho de aplicar estrictamente la ley a quien una vez dijo: “Basta de los formalismos hipócritas”, para manifestar su desacuerdo con la decisión del Tribunal Electoral de ratificar el triunfo de la panista Martha Erika Alonso en Puebla.