Aunque el gobierno del Estado de México reporta una reducción en los índices delictivos, los asaltos al transporte público concesionado continúan afectando a miles de usuarios en el Valle de México.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, hasta el 31 de julio se contabilizaron 5 mil 430 denuncias por robo al transporte público de pasajeros en el país. De ellas, 2 mil 9 corresponden al Estado de México, equivalente al 37 por ciento del total nacional.
Del registro estatal, mil 633 casos fueron cometidos con violencia, mientras que 376 se reportaron sin violencia.
Los principales puntos donde se concentran los ataques abarcan siete vialidades que atraviesan distintos municipios mexiquenses:
- Avenida Central, entre Nezahualcóyotl y Ecatepec.
- Vía Morelos, en la zona de Ecatepec.
- Vía José López Portillo, que conecta Ecatepec, Coacalco y Tultitlán, entre otros municipios.
- Carretera México-Pachuca, particularmente el tramo de Tultepec a Indios Verdes.
- Carretera Toluca-Naucalpan, en las inmediaciones de San Rafael Chamapa.
- Periférico Norte, principalmente en la región de Tlalnepantla.
- Autopista México-Puebla, en municipios como La Paz, Chalco, Valle de Chalco, Ixtapaluca y Nezahualcóyotl.
Estas vialidades son utilizadas diariamente por miles de pasajeros que se trasladan en combis, autobuses y microbuses hacia distintos puntos del Valle de México.
Los datos contrastan con los resultados presumidos por las autoridades estatales. El pasado 6 de agosto, el secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda Camarillo, aseguró que el homicidio doloso había disminuido 58 por ciento y los delitos de alto impacto 40 por ciento.
Sin embargo, los robos al transporte público continúan representando uno de los principales riesgos para los usuarios, pese a la implementación del llamado Mando Unificado y los operativos de vigilancia en la entidad.
