La calificadora Moody’s Ratings advirtió que el bajo crecimiento económico de México y la rápida expansión del crédito al consumo están incrementando la presión sobre el sistema bancario, al elevar el riesgo de incumplimiento de pago entre los hogares y aumentar los castigos de cartera.
En su más reciente análisis sobre el sector financiero en América Latina, la agencia explicó que, aunque el nivel de endeudamiento de las familias mexicanas sigue siendo relativamente bajo en comparación con otros países de la región, la deuda de los hogares pasó de representar 16.2% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2023 a 17.4% en 2025, reflejando un mayor uso del financiamiento.
Moody’s señaló que este incremento en el crédito ha coincidido con una desaceleración del crecimiento económico, un menor dinamismo del empleo formal y un avance más moderado de los salarios, factores que han reducido la capacidad de pago de los consumidores. Como resultado, los castigos de cartera en el segmento de crédito al consumo han aumentado cerca de 100 puntos base durante los últimos tres años.
Datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores muestran que el índice de morosidad en la cartera de consumo alcanzó 3.35% al cierre de mayo, el nivel más alto para ese mes desde 2021. En el caso de las tarjetas de crédito, la morosidad llegó a 3.51%, su mayor registro en 19 meses.
La calificadora prevé que la calidad de los activos bancarios continuará bajo presión durante el resto de 2026, especialmente en las instituciones enfocadas en clientes de menores ingresos y en los créditos de mayor riesgo, en un entorno donde las tasas de interés siguen elevadas y los bancos mantienen criterios más estrictos para otorgar financiamiento.
Asimismo, Moody’s destacó que la expansión de las empresas fintech y de la banca digital está transformando el mercado financiero mexicano al impulsar un mayor otorgamiento de créditos minoristas, situación que podría modificar el perfil histórico de riesgo del sistema bancario en los próximos años.
