El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó una ley que declara el 19 de junio, conocido como “Juneteenth“, como un nuevo día festivo nacional para reflexionar sobre la fecha de 1865 en la que los últimos esclavos negros supieron que eran libres.

“Este es un día de un profundo peso y de un profundo poder, un día en el que recordamos la mancha moral y el terrible precio que la esclavitud ha costado al país y que le sigue costando. Lo que he llamado durante mucho tiempo el pecado original de Estados Unidos”, manifestó Biden en un discurso en la Casa Blanca.

Ante decenas de activistas y legisladores, el mandatario destacó la importancia histórica que tiene la declaración como festivo nacional del “Juneteenth”, un juego de palabras con el mes de junio y la pronunciación de 19 en inglés y que ya era una fecha de celebración para la comunidad negra de Estados Unidos.

“Las grandes naciones -dijo Biden– no ignoran sus momentos más dolorosos, no ignoran esos momentos del pasado. Los reciben con los brazos abiertos, las grandes naciones no huyen, entienden los errores que se han cometido. Y al recordar esos momentos comenzamos a sanar y a crecer más fuertes”.