Las brechas de desigualdad que afectan la participación de las mujeres también afectan el sector Salud, en México se presentan insuficiencias y fallas que impiden el pleno ejercicio del derecho a la salud que excluye a 16 millones de mujeres (24.7%).

Es inequitativo para la población más pobre; sobre todo, para las mujeres que son quienes por sus funciones reproductivas demandan más servicios.

Las mujeres, con base en datos recabados por agrupaciones, son las más afectadas por la pandemia de coronavirus, han sido víctimas de violencia obstétrica, aquella en la que no se pueden dar las condiciones para que lleven un embarazo, alumbramiento y puerperio adecuado, debido a que el sistema está saturado.

Vinculado a las prestaciones laborales -solo quien trabaja cuenta con afiliación al IMSS, al ISSSTE o alguno de los subsistemas de las fuerzas armadas, Pemex, CFE o instituciones de los gobiernos locales- el acceso a la salud es en un privilegio que, además, propicia la informalidad laboral.

Diseñado para curar, no para prevenir ni para promover la salud, el sistema ha descuidado la atención primaria donde deberían resolverse la inmensa mayoría de las consultas de los pacientes, así como detectar y contener los riesgos mayores. El personal adscrito a la atención primaria debería ser el más calificado y el mejor pagado, pero en México ocurre lo contrario.

La insuficiencia del sistema de salud se caracteriza por retrasar consultas, pruebas de laboratorio, terapias y posponer intervenciones quirúrgicas por falta de personal o infraestructura, lo que provoca un elevado gasto de bolsillo que los pacientes y sus familiares hacen en consultorios y hospitales privados.

Mujeres sin derecho a la salud

 Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, elaboró un documento analítico sobre las barreras que impiden a la mujer el acceso al derecho a la salud, algunos datos de este documento son los siguientes (se anexa documento completo):

Además de los 16 millones de mujeres sin afiliación a instituciones de salud, hay 18 millones de mujeres que están afiliadas al INSABI, antes Seguro Popular, donde las quejas por la precariedad del servicio y la falta de infraestructura médica son constantes.

Las mujeres que viven en comunidades rurales marginadas son atendidas por el IMSS Bienestar, con un presupuesto aún menor.   El presupuesto asignado por paciente en INSABI es 2 mil 602 y en IMSS Bienestar es de mil 081 pesos, que contrastan notoriamente con los 13 mil 293 que se dedican a atender la salud de quienes están afiliados a servicios de salud de Pemex.

En las entidades federativas la exclusión a la afiliación de los servicios de salud de las mujeres es aún mayor. Hay estados en los que una de cada tres mujeres se encuentra excluida del derecho a la salud.

Las entidades con menor afiliación de mujeres a los servicios de salud son Michoacán (36%), Estado de México (32%) y Chiapas (31%). En contraste con estados con mayor afiliación, Colima (15%), Baja California (14%) y Chihuahua (14%).