- Aunque las exportaciones crecieron, la balanza comercial mexicana arrancó 2026 con números rojos y señales de alerta
- En enero de 2026 un déficit comercial de 6 mil 481 millones de dólares, pese a que las exportaciones reportaron un incremento anual
María Escalante García
Aunque las exportaciones crecieron, la balanza comercial mexicana arrancó 2026 con números rojos y señales de alerta. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), México registró en enero de 2026 un déficit comercial de 6 mil 481 millones de dólares, pese a que las exportaciones reportaron un incremento anual de 8.1 por ciento.
La cifra no es menor: representa una fuerte presión para la economía nacional en el arranque del año y evidencia que vender más al exterior no necesariamente se traduce en un balance positivo.
El déficit implica que el país importó mucho más de lo que exportó. Es decir, aunque hubo dinamismo en las ventas al extranjero, el ritmo de las compras internacionales fue todavía mayor, generando un desequilibrio que impacta directamente en la balanza de pagos y en la estabilidad macroeconómica.
Especialistas advierten que este comportamiento puede estar relacionado con un aumento en la importación de bienes intermedios y de consumo, lo que refleja una alta dependencia del exterior para sostener la producción nacional y el mercado interno. En términos prácticos, la economía mexicana continúa atada a insumos y productos extranjeros, lo que limita el fortalecimiento de cadenas productivas internas.
Además, un déficit comercial de esta magnitud en el primer mes del año puede anticipar presiones sobre el tipo de cambio y las finanzas públicas si la tendencia se mantiene. Aunque el crecimiento de las exportaciones suele celebrarse como un indicador positivo, el dato pierde brillo cuando el saldo final es negativo y millonario.
El contraste es evidente: mientras el discurso oficial suele destacar el dinamismo exportador como prueba de fortaleza económica, la realidad muestra un desbalance estructural que pone en entredicho la capacidad del país para generar valor agregado suficiente y reducir su dependencia externa.
Camio mensual
El Inegi recordó que el déficit de enero está por encima de la cifra también negativa de cuatro mil 558 millones de dólares del mismo mes de 2025 y se registró después del superávit de dos mil 430 millones de dólares de diciembre pasado.
El cambio mensual “se originó de la disminución en el saldo de la balanza de productos no petroleros” y “de un menor déficit de la balanza de productos petroleros”, apuntó el organismo autónomo en su reporte.
Además del incremento del déficit, las exportaciones totales aumentaron un 8.1 por ciento interanual en enero hasta los 48 mil siete millones de dólares, según precisó el organismo con base en cifras originales.
Las ventas petroleras cayeron un 33.5 por ciento interanual al situarse en 1.110,6 millones de dólares. Mientras que las no petroleras se elevaron un 9.8 por ciento hasta los 46 mil 897.2 millones de dólares.
Exportaciones no petroleras
“Al interior de las exportaciones no petroleras, las dirigidas a Estados Unidos incrementaron 7.9 por ciento a tasa anual y las canalizadas al resto del mundo, 19.6 %”, ahondó el Inegi. Asimismo, las importaciones aumentaron un 9.8 por ciento hasta los 54 mil 489 millones de dólares.
Las compras petroleras se contrajeron un 21.3 por ciento año contra año, al ubicarse en tres mil 324.7 millones de dólares. Mientras que las no petroleras crecieron un 12.7 por ciento al sumar 51 mil 164.1 millones de dólares.
México logró un superávit comercial en 2025, cuando reportó una balanza positiva de 771 millones de dólares, contrario al dato negativo de ocho mil 212 millones de dólares de 2024.
El país cerró 2025 con una balanza comercial fortalecida por su sector manufacturero, en un contexto de menor dependencia del petróleo y mayor diversificación de mercados.
México se ha afianzado al T-MEC para impulsar el crecimiento de su economía, de la que una cuarta parte depende de exportaciones a Estados Unidos, por lo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial pronosticaron una recesión para México ante los aranceles de Donald Trump, que logró esquivar.
