YO CAMPESINO

¿Cómo se posiciona la Armada estadounidense frente a la de China?

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Los astilleros comerciales de China le otorgan una gran ventaja al gigante asiático frente a Washington, señala una de las publicaciones económicas más reconocidas del Reino Unido.
La presencia de Estados Unidos en los océanos enfrenta un desafío crítico debido al vertiginoso ascenso naval de China y a las crecientes deficiencias de la industria astillera estadounidense, afirma la prensa británica, que reporta que Pekín ha transformado con rapidez su fuerza costera en la Armada más grande del mundo, superando en número de embarcaciones de combate a las fuerzas estadounidenses, cuya flota apenas ha registrado variaciones sustanciales en las últimas dos décadas.
A diferencia de Washington, cuyos objetivos de expansión naval sufren importantes demoras, China cuenta con una proyección de crecimiento respaldada por un pilar estratégico del que carece su contraparte norteamericana: una gigantesca industria de construcción naval comercial.
En los últimos 25 años, a la par de su desarrollo económico y tecnológico, el gigante asiático pasó de concentrar el 5% a más del 50% del tonelaje de construcción naval global, mientras que la participación comercial de Estados Unidos cayó a niveles insignificantes, mermando su capacidad militar.
Especialistas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) y consultoras del sector señalaron que en China la industria militar y la civil se encuentran profundamente integradas. Esta sinergia permite mantener activos los astilleros incluso en periodos de baja demanda comercial, compartiendo infraestructura, componentes técnicos, cadenas de suministro y mano de obra calificada en soldadura y tuberías, competencias fundamentales tanto para buques mercantes como para complejas unidades de guerra.
Por el contrario, añade, en Estados Unidos, normativas proteccionistas de larga data como la Ley Jones (Jones Act) de 1920 han generado falta de competencia y disparado los costos de producción doméstica, al punto que para el 2025 el país norteamericano representa tan solo el 0,03% del tonelaje mundial de embarcaciones, además de estar enfrentando una presunta crisis de reserva de municiones.
Como consecuencia directa de esta pérdida de capacidad industrial, la Armada estadounidense enfrenta severos contratiempos, con el 80% de sus programas de fragatas, submarinos y portaviones registrando retrasos de hasta dos años e incrementos presupuestarios. Las principales constructoras militares del país se han mostrado incapaces de cumplir con los cronogramas y presupuestos pactados con el gobierno, afirma la nota.
Ante este panorama, Washington ha impulsado iniciativas legislativas para reactivar su flota civil, además de buscar alianzas estratégicas con astilleros de Corea del Sur y Japón para modernizar sus instalaciones e incluso evaluar cambios en las reglas de adquisición militar. No obstante, analistas señalan que no existen soluciones a corto plazo y dudan que el sector comercial estadounidense vuelva a ser un soporte efectivo para su Armada. Sputnik
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