Andrés Suarez Ramírez

Con la llegada de la pandemia de COVID-19 a México y con la incredulidad de muchas personas, el gremio de los doctores y enfermeras son los más vulnerables, pero no por contagiarse sino por el hecho de los ataques que han sufrido de gente que los considera un foco de infección.

Voces autorizadas como la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell han pedio a la gente no atacar a los doctores y enfermeras que se encuentran trabajando largas jornadas para tratar de atender a las personas contagiadas con COVID-19.

El primer ejemplo fue Karen, una joven médica de urgencias que trabaja en un Hospital Privado en la Ciudad de México, que camino a su casa comenzó a notar como la gente la miraba de manera diferente.

“No es lo mismo salir como antes, con el uniforme de enfermera y ahora todos te ven raro, escuchas a la gente murmurar. En la tienda cuando compro algo, no me dan el cambio en la mano, al contrario, me lo avientan”, recalcó.

Otro de los ejemplos fue una doctora que llego hasta ser golpeada, luego de que se enteraran que donde trabajaba estaban recibiendo gente contagiada con COVID-19.

Por su parte Zoé Robledo, Director General del Instituto Mexicano de Seguro Social, señaló “que los ataques no tienen justificación y que no permitan que la situación del COVID-19 los pueda nublar cometiendo actos irreparables”.

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), ha manifestado que las denuncias contra el gremio de la salud comenzaron a partir del 6 y 9 de abril.

Dentro de las denuncias destacan la discriminación cuando suben al camión, agresiones físicas y verbales.

Otra enfermera que trabaja en un hospital privado de la Ciudad de México, Adriana expresó que al salir de su trabajo los taxistas no la dejan subir; “es triste saber que la gente no sabe del tema y escucha lo primero que le cuentan. Tratamos de salir lo menos posible, luego ni nos quieren atender”.

Adriana menciona que sus compañeras también fueron agredidas; “hay compañeras que también han sido agredidas y hasta las han mojado de cloro. Ahora tenemos las medidas de no salir con uniformes y usar ropa civil”, añadió.

Por su parte la policía de la Ciudad de México, ha puesto seguridad en todos los centros de salud y el cual permanecerá hasta que la emergencia sanitaria permanezca.