YO CAMPESINO

Cordura

Bernardo López

La cordura prevaleció en las elecciones de Estados Unidos con la victoria Donald J. Trump, quien ahora restablece el sentido común en la sociedad, como en el caso de las competencias deportivas donde perversamente se permitió que hombres avasallaran a las mujeres en justas femeniles.

Existen muchos ejemplos en los cuáles se puede apreciar la enorme desproporción que existe cuando compiten mujeres y hombres que se perciben mujeres. No había forma de que las féminas superaran a los varones.

Unos de los casos más representativos fue el combate de Artes Marciales Mixtas MMA entre un hombre que se percibe mujer (Fallon Fox) y la mujer Tamikka Brents. La pelea duró apenas unos minutos, durante los cuales el varón logró fracturarle el hueso orbital a la mujer, por lo que el referí se vio obligado a detener el combate.

“He peleado con muchas mujeres y nunca había sentido la fuerza que experimente en la pelea de aquella noche. No puedo responder si es porque ‘ella’ nació como hombre o no, no soy doctor. Lo que puedo decir es que nunca me había sentido tan abrumada, a pesar que soy una mujer anormalmente fuerte…Su agarre fue diferente. Usualmente yo puedo safarme de los agarres que me aplican otras mujeres, pero no pude moverme de los que me aplicaba Fox”, comentó Brents.

Otro de los casos destacables lo representa Lia Thomas, quien pasó a la historia el 17 de marzo de 2022 al convertirse en el primer hombre que se percibe mujer en ganar un campeonato en Estados Unidos, al completar las 500 yardas (457 metros) en natación estilo libre femenino. Emma Weyant, ganadora de la plata en los 400 metros combinados individuales en los Juegos Olímpicos de Tokio, terminó en segundo lugar, mientras que Erica Sullivan fue tercera.

En ese año, el 22 de marzo, solo cinco días después de la competencia, el gobernador del Estado de Florida, el republicano Ron DeSantis, firmó una proclamación que reconoce a la subcampeona Weyant como la ganadora de la justa celebrada en Atlanta (Georgia).

Es simple sentido común que las mujeres compitan entre ellas. La aberración de permitir que hombres que se sienten mujeres participaran en competencias de mujeres jamás debió suceder. En todo caso debería haber una categoría libre, para que cualquier persona -si se cree planta, árbol, o cualquier otra cosa- pueda competir, eso sería lo lógico.

Se deben revertir todas esas ideas progres que distorsionan a la sociedad, porque existen axiomas y verdades biológicas y anatómicas que no pueden modificarse, por más argumentos que se pongan en las discusiones. Por fortuna, las competencias deportivas en Estados Unidos vuelven a la normalidad con la orden ejecutiva que aprobó el presidente Trump.

Salir de la versión móvil