La senadora Kenia López Rabadán platicó sobre el libro sobre los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero

 

La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Kenia López Rabadán, consideró trascendental la nueva edición del libro “Ayotzinapa: La travesía de las tortugas”, el cual recoge la historia de los 43 jóvenes desaparecidos, así como de los fallecidos y heridos durante la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, pues realiza un ejercicio de humanización.

La senadora del Grupo Parlamentario del PAN calificó esta obra como un trabajo periodístico altamente profesional. Además, señaló que es necesaria para evitar que se repita una tragedia de este tipo.

Indicó que la administración anterior decidió estructurar una verdad histórica y no una de los hechos. “La diferencia es abismal entre lo que al gobierno le conviene decir y lo que en realidad pasó”, denunció.

Dijo que el gobierno actual se juega su credibilidad con las investigaciones de este crimen, pues uno de los compromisos de su administración fue encontrar a los 43 normalistas desaparecidos. “El gobierno debe definir para qué sirve el poder, para continuar con la misma historia o para ejercerlo y encontrar a los jóvenes”, detalló.

Al respeto, Nadia Sanders, integrante del colectivo “Marchado con Letras”, señaló que esta obra es una resistencia ante la apuesta del Estado al desgaste de las familias y al olvido de la gente. “Es un esfuerzo por mantener viva la memoria a cinco años de la terrible noche de Iguala”, apuntó.

También, mandó un mensaje a la administración actual, al asegurar que la sociedad mexicana no aceptará que la responsabilidad se diluya en culpar a jueces o en escudarse con la autonomía de la Fiscalía General de la República. “Esta sociedad tiene memoria y estará con los padres hasta encontrarlos”, sentenció.

En la presentación del libro también participaron, Juan Omar Fierro, integrante de “Marchando con Letras”; Ximena Antillón, de la organización civil “Fundar”; Homero Campa, subdirector editorial de la Revista Proceso; y Santiago Aguirre, director del “Centro Prodh”.