Cruz Azul escribió una nueva página dorada en su historia al vencer 2-1 a Pumas en el Estadio Olímpico Universitario y conquistar el título del Clausura 2026 en una noche cargada de emociones, dramatismo y tensión hasta el último minuto.
El ambiente en Ciudad Universitaria era espectacular. Pumas salió decidido a imponer condiciones y rápidamente encontró recompensa gracias a Robert Morales, quien aprovechó un descuido defensivo para adelantar a los universitarios y hacer estallar a la afición auriazul.
El gol obligó a La Máquina a reaccionar. El conjunto celeste comenzó a tener mayor posesión del balón y poco a poco inclinó el partido hacia el arco felino. La presión rindió frutos cuando Rubén Duarte terminó enviando el balón a su propia portería en una desafortunada acción que devolvió la vida a Cruz Azul.
Con el empate, el duelo se convirtió en una auténtica batalla. Ambos equipos lucharon cada pelota con intensidad, conscientes de que cualquier error podía definir el campeonato. Pumas intentó recuperar el control, pero Cruz Azul mostró personalidad y oficio en los momentos más complicados.
La jugada decisiva llegó en la segunda mitad. Rodolfo Rotondi apareció dentro del área con un disparo contundente que venció al guardameta universitario y silenció el Olímpico Universitario. El gol desató la locura entre los aficionados cementeros, que comenzaron a ilusionarse con el campeonato.
En los minutos finales, Pumas se lanzó con todo al ataque buscando el empate, pero la defensa celeste resistió la presión y logró mantener la ventaja hasta el silbatazo final.
Con este resultado, Cruz Azul volvió a coronarse campeón del futbol mexicano y alcanzó su décima estrella, consumando una temporada que quedará marcada por la determinación, el carácter y la capacidad de sobreponerse a la adversidad en los momentos decisivos.
