Luis Mena Pantoja 

Inchi Farofe (2019), de Francisco Hinojosa, es un libro ágil y divertido, ilustrado por Rafael Barajas «El fisgón», que ayuda a comprender la forma en que se estructura el lenguaje y la manera en que podemos significar el mundo.

En este libro se relata la historia de Oliver, un niño malhablado que constantemente utiliza la palabra ‘inchi’, hasta que sus abuelos se hartan de su vocabulario y le prohíben comer en su casa hasta que deje de usar groserías, y principalmente esa palabra, por lo que la sustituye de su habla cotidiana por ‘farofe’.

«Este libro se publicó hace dos años, en 2019, pero la idea de la que partió tenía más de siete u ocho años, y era la idea de publicar un libro que se llamara ‘Pinche’, pero cómo podía yo pensar en un libro así, no habría editor que quisiera publicar un libro así, no habría escuela que admitiera un libro en su biblioteca con ese título, no habría padres de familia que aceptaran que sus hijos leyeran un libro con ese título, entonces ya después de todos esos años de estarle mordiendo y buscando, le di una vuelta de tuerca y pensé que podía decirlo sin decirlo, esa palabra ‘pinche’ que en el norte si suena más o menos así como ‘inchi’, entonces le decidí poner así ‘Inchi’ y ya después le puse el Farofe, para que se notara que no necesariamente la carga está en esta palabra, pero si está en el lenguaje», explicó el autor.

Aseguró que una vez que tuvo el título del libro su contenido salió en forma muy fácil; e indicó que a través de esta obra busca hacer dos propuestas: una crítica a las Academias de la Lengua, por buscar regular el vocabulario de las personas, y dejar en claro que el lenguaje es de sus hablantes, quienes pueden emplearlo en la forma que deseen, siempre y cuando se cumpla con el cometido fundamental del lenguaje, que es la comunicación.

«Yo digo que el lenguaje es de quien lo utiliza. El lenguaje es nuestro y podemos modificarlo, cambiarlo y estrujarlo», afirmó Francisco Hinojosa.

Recordó que ‘pinche’, según José Emilio Pacheco, es la palabra más autóctona de México, y recordó que anteriormente escribió el cuento «A los pinches chamacos», que se convirtió en una obra de teatro que se ha presentado con éxito en diversas ciudades de México y Estados Unidos.

Durante la presentación virtual del libro, organizada por el Fondo de Cultura Económica, José Salvador Arellano Rodríguez, director de la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro, explicó que el lenguaje es un juego que se reinventa constantemente, «y atrás del juego no existe otro fundamento más que el juego mismo».

En este sentido, resaltó el carácter lúdico y de medio para transmitir afecto y sentimientos profundos que tiene el lenguaje, por lo que es posible inventar palabras o cambiarles el significado cuando los términos habituales no alcanzan para expresar sentimientos y confianza.

«El lenguaje es un invento que no solamente cumple con una función de corte academicista, o como decimos en el lenguaje coloquial de las academias, de las ‘grandes vacas sagradas’, haciendo alusión a las realezas de las academias, sino que tiene justamente esta gran posibilidad de inventar y reinventarse nuevos juegos de palabras», expresó.

Por su parte, la investigadora Claudia Ceja reconoció la apertura del Fondo de Cultura Económica para dar paso a una literatura más lúdica, «porque la literatura no tiene por qué ser seria. La lengua es dinámica, está viva y siempre está cambiando».

Francisco Hinojosa nació en 1954 en la Ciudad de México, estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Es autor de poesía, crónica, ensayo y cuento, con los que ha obtenido diversos premios literarios. Entre sus obras más reconocidas están A golpe de calcetín, Poesía eras tú, Aníbal y Melquiades, Manual para corregir a niños malcriados, Léperas contra mocosos, y La peor señora del mundo.