Luis Mena Pantoja

El filósofo danés Soren Aabye Kierkegaard es reconocido mundialmente como uno de los padres del existencialismo moderno. Nació en Copenhague, Dinamarca, el 5 de mayo de 1813, como el último de los siete hijos de Michael Pedersen Kierkegaard y Anna Lund, quienes lo formaron en el cristianismo luterano. Cursó sus primeros estudios en la escuela pública y en 1830 ingresó a la Facultad de Teología de la Universidad de Copenhague para formarse como pastor.

Durante su época universitaria se distinguió por una vida mundana, llena de fiestas, bailes y diversión, con un escaso interés en la teología, y fue hasta los últimos años de su juventud cuando se acercó a la vida religiosa, impulsado por cumplir los deseos de su padre, quien murió en agosto de 1838.

Sus primeros trabajos son poco sistemáticos y consisten en ensayos, aforismos, parábolas, cartas ficticias y diarios, que publicaba bajo diversos seudónimos. Conforme avanzaba en su obra, desarrolló una filosofía existencialista, a la que consideraba una expresión de la vida individual examinada con intensidad y no como la construcción de un sistema monolítico, concepción opuesta a la del filósofo alemán Friedrich Hegel, cuyas ideas criticó en su libro Notas concluyentes no científicas, escrito en 1846, convirtiéndose en uno de los opositores más radicales al sistema hegeliano.

Algunas de sus obras más importantes son Aut-Aut (1843); Temor y Temblor (1843); La repetición (1843); Migajas filosóficas (1844); El concepto de la angustia (1844); Estudios en el camino de la vida (1845), Apostilla conclusiva no científica a las “Migajas filosóficas” (1846); La enfermedad mortal (1849); Ejercicio del Cristianismo (1849); y El Momento (1855).

En sus trabajos finales, entre los que destacan Estudios en el camino de la vida (1845) y Temor y temblor (1846) explica que en el sometimiento al deber existe una pérdida de responsabilidad individual, y agrega un nivel más elevado, el religioso, en el que el individuo se somete a la voluntad de Dios, y al hacerlo, alcanza la auténtica libertad.

En la última etapa de su vida enfrentó altercados con la Iglesia luterana danesa, y en su libro La enfermedad mortal (1849), presenta una idea pesimista del cristianismo, del que asegura enfatiza el sufrimiento como esencia de la verdadera fe.

Este autor se definió a sí mismo como un escritor religioso, ya que la totalidad de su trabajo se relaciona con el cristianismo, la cristiandad y las dificultades para ser cristiano. “La cristiandad es una ilusión”, asegura, por lo que busca aclarar esta ilusión y presentar el verdadero cristianismo, que no es una doctrina para ser expuesta sino para ser vivida.

Kierkegaard murió el 11 de noviembre de 1855 en Copenhague, a causa de tuberculosis, cuando contaba con sólo 42 años.