Luis Mena Pantoja

Mary Wollstonecraft Godwin, conocida posteriormente como Mary Shelley, nació el 30 de agosto de 1797 en Londres, hija del filósofo político William Godwin y la filósofa feminista Mary Wollstonecraft, quien murió después del parto.

Un año después de la muerte de su esposa, Godwin publicó en su tributo la obra “Memorias de la autora de Una Vindicación de los Derechos de la Mujer” (1798), pero ya que en este libro se revelaban los amoríos de Wollstonecraft y la existencia de una hija ilegítima, la obra fue considerada inadecuada. Dos años después, su padre contrajo matrimonio con Mary Jane Clairmont, quien ya tenía dos hijos. La educación que recibió Mary, avanzada para la época, la alentó a simpatizar con teorías políticas liberales, y tras leer los escritos de su madre, aumentó la veneración que sentía por su memoria e ideas.

William Godwin y su nueva esposa crearon una firma editorial llamada M. J. Godwin, que vendía libros infantiles, artículos de papelería y juegos, que no próspero y los llenó de deudas.

En 1814, Mary Godwin se relacionó amorosamente con Percy Bysshe Shelley, quien era discípulo de su padre y un hombre casado. Ambos, junto con la hermanastra de Mary, Claire Clairmont, huyeron a Francia y viajaron por Europa. Cuando volvieron a Londres, ella estaba embarazada, por lo que enfrentaron fuertes críticas sociales, además de deudas y posteriormente, la muerte prematura de su hija. A finales de 1816, después del suicidio de la esposa de Percy, al fin se casaron.

Ese mismo año pasaron un verano con el poeta Lord Byron, cerca de Ginebra, Suiza, durante el cual Mary, como parte de un juego, concibió la idea para escribir su primera y gran novela: Frankenstein. En 1818 la pareja salió de Gran Bretaña y se estableció en Italia, donde murieron su segundo y tercer hijo, y nació Percy Florence, el único de sus hijos que sobrevivió.

En 1822, su esposo murió ahogado al hundirse en un velero, y un año después, Mary Shelley volvió a Inglaterra para enfocarse en la educación de su hijo y su carrera como escritora. Sus últimos años estuvieron marcados por enfermedades y padecimientos constantes, relacionados con el tumor cerebral que causó su muerte el uno de febrero de 1851, cuando contaba con 53 años.

Esta narradora, dramaturga, ensayista y biógrafa británica es considerada una de las principales figuras del romanticismo y reconocida mundialmente como autora de la novela Frankenstein o el moderno Prometeo, publicada anónimamente en 1818, y definida como una de las primeras obras de ciencia ficción de la historia.

Otras obras reconocidas de esta escritora son Mathilda (1819), Valperga (1823), Poemas Póstumos de Percy Bysshe Shelley (1824), El último hombre (1826), Perkin Warbeck (1830), Lodore (1835), Falkner (1837), Obras Poéticas de Percy Bysshe Shelley (1839) y Contribuciones en Vidas de los Científicos y Escritores más Eminentes (1839).