Deseo de la aparición

no aquí no allá sino entre aquí / allá

Sergio Iván

El hombre se encontró en un espacio e inventó la concepción del tiempo para poder dar sentido a su vida, fue trabajo de las distintas culturas fundacionales alrededor del mundo definir las etapas de dicho periodo. Nombraron al momento que acontece como presente; el hecho remoto, pasado; y al venidero, futuro. A partir de ese momento se registra la vida humana y con ello nace la historia.

Tiempo proviene del latín tempus que significa lo mismo. La RAE ofrece dieciocho definiciones. Sin embargo, la concepción de un instante es difícil de categorizar. Cuando se mira a las estrellas, lo que el espectador observa no es el astro en un tiempo presente sino, desde la tierra se visibiliza al cuerpo celeste en un pasado. Aproximarse a la obra de Octavio Paz es como mirar a las estrellas.

Sus poemas escritos en tiempo pretérito, al momento de su lectura, dialogan con el lector presente y también el futuro. Los ocho tomos de su obra completa contienen incontables figuras retórico-poéticas, definiciones y conceptos, infinidad de significados y significantes.

La base de la poesía (creación) consiste, según Aristóteles en la imaginación (mimesis) de seres humanos en acción. ¿Águila o sol? Es el libro en el cual la visión poética del nieto de Irineo Paz que se define a sí misma. Octavio por medio de las letras y la imaginación emprendió un viaje de exploración sobre el tiempo, ya sea en el Laberinto de soledad, obra que indaga sobre las implicaciones del ser mexicano o sus críticas al arte en Los privilegios de la vista l y ll.

La obra de Octavio Paz se encuentra en el mismo nivel. La variedad en los temas abordados y la forman en cómo los aborda, hacen de él un autor inclasificable dentro de una corriente artística. Los muralistas mexicanos, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo y Juan O’Gorman por mencionar algunos; cuestionaron el tiempo en sus pinturas. Al igual que Paz en el ensayo y la poesía.

En la introducción a Los muralistas a primera vista Paz indaga respecto al origen de la pintura mural. Como todas nuestras artes contemporáneas – y quizá más acusadamente –la pintura es hija de la Revolución mexicana […] México se descubre […] La Revolución es un regreso a los orígenes tanto de búsqueda de una tradición universal.

Los murales del Palacio de Bellas Artes son la expresión de la necesidad de los muralistas por descubrir el pasado, su contexto y poder imaginar un futuro. Dichas obras han cuestionado el tiempo. Tanto el lector que se acerca a un libro escrito en algún pasado. El público contempla una imagen ficticia tangible, perteneciente a un tiempo pretérito. Octavio Paz vio el mundo, las paredes y las palabras no desde la caducidad de la existencia sino desde el punto de vista de las estrellas.