Aleinad Mina 

El muralismo mexicano es un movimiento artístico que surge en la primera mitad del siglo XX, con el fin de construir una nueva identidad nacional y expresar la situación política y social del país. Los murales proyectan una narración pictórica de espíritu nacionalista, promueven la unificación del pueblo, el mestizaje, la historia mesoamericana y la cultura popular de México bajo una visión redentora de la desigualdad social.

Con el muralismo el arte se vuelve un medio para dotar de ideologías a las masas con fines políticos. Desde una postura crítica es una forma de estetización política puesto que uno de sus temas centrales es la noción de mestizaje que promueve ideales basados en valores estéticos que conllevan a forjar desigualdades sociales y culturales.

José Vasconcelos fue unos de los intelectuales más influyentes del siglo XX en México, partidario de llevar la cultura a la población como una manera de erradicar el analfabetismo, financió el movimiento muralista como una apuesta por la educación. Promovió el acceso a la cultura y la educación, pilares para una nueva conciencia social. Uno de los ideales medulares de su filosofía fue el mestizaje.

En su ensayo La raza cósmica, Vasconcelos desarrolla el ideal del mestizaje como una raza pura y universal. Aunque aclara que su propósito es promover una sociedad más justa a través de políticas civilizatorias que buscan mejorar las condiciones sociales, su discurso no se desliga de la desigualdad y la injusticia. Para el autor el supuesto proceso que llevará el desarrollo de la quinta raza o raza cósmica, es la suma de lo mejor de cada una de las cuatro razas anteriores, excluye de su creación a todos los seres humanos que no posean las características más deseables, por ser feos, tontos o vivir en condiciones de miseria.

Hay que enfatizar que la propuesta de la raza pura se basa en ideales estéticos, la belleza por la belleza, una belleza hegemónica. Según Vasconcelos la raza negra es la menos deseable junto con el indio, por lo que su estirpe deberá aspirar a formar parte de la raza bella y pura, ya sea emparentando con razas superiores o elegir no procrear con su misma raza para evitar la descendencia y atender racionalmente el ideal de belleza.

“La raza más apta para imponer semejante ley en la vida y en las cosas, ésa será la raza matriz de la nueva era de civilización. Por fortuna, tal don necesario a la quinta raza, lo posee en grado subido la gente mestiza del continente iberoamericano; gente para quien la belleza es la razón mayor de toda cosa. Una fina sensibilidad estética y un amor de belleza profunda” apunta.

La estetización de la política, según Walter Benjamin, aparece cuando la incansable capacidad técnica de los individuos puede modificar la realidad, producir nuevas identidades y experiencias. Se refiere a transferir criterios estéticos al campo político, en la que los valores estéticos valen por sí mismos y están por encima de cualquier consideración ética y social. Para Benjamín la relación de la obra de arte desde su estetización política se relaciona con el fascismo puesto que la satisfacción artística deja de lado cualquier valor no estético, y busca que la actitud de goce produzca nuevas experiencias.

Aunque la propuesta del movimiento muralista buscó erradicar las desigualdades sociales, detrás de la idea de raza mestiza hay rasgos que aluden a una jerarquía estética, como el propio Vasconcelos en su noción de raza cósmica expone. Es claro que se trata de una estetización política que sirve para instaurar nuevas hegemonías en la sociedad pues la idea de mestizaje es promotor racista.