“Cuando muere una lengua,

ya muchas han muerto”

Sergio Iván

Toda perdida es una tragedia, pero cuando se trata de una especie, significa el comienzo de la eliminación de las distintas formas de vida. Cada vez que se genera un desequilibrio en el ecosistema repercute en todos los cohabitantes, así el COVID-19 ha impactado en el mundo.

La supervivencia de todas las especies en la tierra depende del equilibrio ecológico (o balance de la naturaleza) para poder seguir existiendo. Un ejemplo de la necesidad por mantener la armonía, es el calentamiento global; una variación de cinco grados centígrados es la separación entre la vida y la muerte.

La definición de la Academia Mexicana de la Lengua para Tzompantli es: palabra de origen náhuatl; lugar de los templos aztecas donde se colocaban en filas los cráneos de las víctimas. El Dr. Miguel León Portilla con el poema “Cuando muere una lengua” presenta mediante el lenguaje poético y retórico, las principales imágenes después de la desaparición de un idioma. Cuando desaparece una especie pasa lo mismo, “la humanidad se empobrece”.

La tierra representa a la fertilidad y el origen en la mayoría de las civilizaciones en todo el mundo. Justamente esta superficie divide el espacio en el que se encuentra los mundos de los vivos, muertos y deidades. En la mitología griega, Gea es la madre de todas las divinidades; en la cosmogonía finlandesa ese lugar lo ocupa Peko. Los nahuas, le rendían tributo a la diosa Chicomecóatl (diosa del maíz nuevo).

En cualquier instante del proceso histórico que ha vivido la especie humana, se ha mantenido una fuerte relación con el contexto que cohabita con las otras especies. A causa de una visión etnocentrista es que el hombre se ha sentido con el derecho de dominar y violentar a las otras formas de vida.

La función de los mitos fundacionales para las culturas del mundo antiguo fue la auto preservación de la especie por medio del respeto a los otros seres. La idea de honrar a lo perecido mediante un Tzompantli hubiera significado la llegada a otro estado de la existencia: la no vida.