Las tripulaciones de Aeroméxico y Air Canada comparecieron ante las autoridades aeronáuticas para rendir su declaración sobre el incidente ocurrido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde una incursión en pista obligó a cancelar una maniobra de despegue como medida de seguridad.
El hecho ocurrió cuando una aeronave de Aeroméxico se preparaba para despegar y detectó la presencia de un avión de Air Canada sobre la misma pista. Ante el riesgo potencial, los pilotos decidieron abortar la operación y seguir los protocolos establecidos para evitar cualquier situación de peligro.
Tras el incidente, la Agencia Federal de Aviación Civil inició una investigación para esclarecer las circunstancias que llevaron a que ambas aeronaves coincidieran en la misma superficie operativa. Como parte del procedimiento, fueron recabados los testimonios de las tripulaciones involucradas, así como registros de comunicaciones, datos de radar y reportes operativos.
Las primeras indagatorias apuntan a que la saturación en algunas áreas de movimiento del aeropuerto pudo influir en la secuencia de eventos, aunque las autoridades aclararon que aún no existen conclusiones definitivas.
El AICM informó que las operaciones continuaron con normalidad después del incidente y confirmó que no hubo personas lesionadas ni daños materiales. Sin embargo, el caso ha generado preocupación debido a que se trata de una situación considerada de alto riesgo dentro de las operaciones aeroportuarias.
Especialistas en aviación señalaron que este tipo de eventos son analizados con detalle para identificar posibles fallas en procedimientos, coordinación operativa o comunicaciones entre controladores y tripulaciones.
Las autoridades aeronáuticas indicaron que una vez concluida la investigación se darán a conocer los resultados y, en caso de ser necesario, se implementarán medidas adicionales para reforzar la seguridad en el principal aeropuerto del país.
