YO CAMPESINO

El México de Hoy / El mañana que nadie esperaba

Gabriela Lazcano

El lunes 20 de enero, Donald Trump asumirá nuevamente la presidencia de Estados Unidos. Si nos situáramos en los años 2020 o 2021, pocos habrían imaginado que esta posibilidad se materializaría.

Desde entonces, los cambios en el mundo han sido significativos: la pandemia, el apoyo incondicional de Estados Unidos a Israel, el impacto económico de tratados como el T-MEC, la propia crisis interna de la economía estadounidense, y el resurgir de países con ideologías de izquierda. Todo esto, sumado al evidente deterioro físico y cognitivo de Joe Biden, ha hecho posible lo que parecía inimaginable: el regreso de Trump a la Casa Blanca.

Sin embargo, el discurso de Trump ahora es más enfático, cargado de odio y mucho más agresivo que en su primera administración.

No solo eso, esta vez ha prometido abiertamente apoyar a países como Venezuela en su lucha por derrocar a Nicolás Maduro. Además, varios de sus colaboradores han declarado que considerarán a los cárteles de la droga en México como organizaciones terroristas y que tomarán medidas directas contra ellos.

Ante este escenario, ¿qué piensa usted?

En lo personal, creo que se trata de una amenaza exagerada y que Trump no se atreverá a realizar una intervención militar en México. Sin embargo, debo admitirlo: ojalá lo hiciera.

No sé usted, pero yo no estoy preparada, como lo expresó la señora Claudia Sheinbaum, para ser “un soldado”. No, señora presidenta, México no tiene un soldado en cada hijo.

Lo que sí tiene son millones de personas que reciben dinero a cambio de no hacer nada. Tiene enfermos terminales en hospitales que cierran por falta de insumos. Tiene fábricas de fentanilo cuya existencia usted se niega a reconocer. Tiene obras faraónicas que solo sirven como monumentos a la ineptitud.

Me encanta mi país. Amo a México. Pero no me gusta en lo que se ha convertido ni lo que pretenden que sea en el futuro.

No estamos muy lejos de que, con la cantidad de dinero que se reparte entre la población mexicana, en un corto periodo de tiempo se vote por cambios constitucionales. Podrían desaparecer principios como la no reelección, o incluso plantear ellos mismos la reelección indefinida. Entonces, sí: entraríamos en el periodo más oscuro de la historia de México.

Mañana, Trump asumirá el poder. Las tendencias en redes sociales, especialmente en X (antes Twitter), incluyen hashtags como #MéxicoEstáConTrump y otras que sugieren que Trump debería juzgar a López Obrador como defensor de los cárteles.

Yo no deseo que invadan a mi país, pero si eso significara vivir sin violencia, sin desapariciones, y llegar al punto de remover al gobierno de Morena, celebraría enormemente. No estoy en contra de la guerra, estoy a favor de la Paz.

Entiendo que esta ilusión traería problemas para México, pero creo que serían menores en comparación con los que este partido, esta presidente y su predecesor —o jefe tras bambalinas— han generado y siguen generando.

Así que: Con toda su locura, su cinismo, su absurda superioridad, si ayuda a México a remover los cárteles y mete a varios a la cárcel o los juzgan por ser partidarios y protectores de estos asesinos, lo único que me queda decir es:

Welcome, Mr. President.

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