• Entrega de becas y apoyos asistenciales, prioridades de la 4T ante pandemia y quiebra de comercios

 Por: Salvador García Juárez*

(Invitado)

Ante la grave emergencia sanitaria que enfrenta México por la pandemia del Coronavirus COVID-19, los empresarios agrupados en las diversas cámaras industriales y empresariales del país, solicitaron al presidente Andrés Manuel López Obrador facilidades fiscales, como medida apremiante para evitar que las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) queden sin recursos y evitar más quiebras de comercios que están afectando seriamente a este sector estratégico de la economía y el empleo.

En su informe a la nación, el Presidente dejó en claro que no habrá condonación ni prorroga en el pago de impuestos, debido a que su objetivo es obtener recursos para continuar con la entrega de becas y apoyos asistenciales -prioridades de la 4T-, sin tomar en cuenta que ante la grave situación económica, las empresas requieren de esos recursos para para cubrir necesidades básicas.

Resulta muy cuestionable la decisión presidencial en abandonar a las mipymes a su suerte, cargando sobre sus espaldas la obligación del pago de salarios durante el tiempo que dure la pandemia sanitaria, cuando esta responsabilidad debiera ser asumida conjuntamente patrones-estado.

Las micro, pequeñas y medianas empresa generan 72% del empleo y 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Apoyar a estas pequeñas empresas y negocios familiares, de ninguna manera significa salvar a los grandes empresarios que el Presidente llama “Mafia del Poder”, o la sombra del “FOBAPROA” para el rescate de empresas multimillonarias.

La micro y pequeña empresa son la tienda de abarrotes de Juanita, la verdulería de Lupita, la tintorería de Don Pepe y para muchos de estos pequeños negocios, los pagos y la carga tributaria llega a ser asfixiante: renta, luz, agua, predial, teléfono, IVA, ISR, impuesto sobre nómina, IMSS, INFONAVIT, afores, pago a proveedores, pago de salarios, etc.

México destaca no solo en Latinoamérica sino en todo el orbe, como el único país que se niega en no aplicar estímulos fiscales a sus mipymes, cuando todas las naciones están protegiendo a sus empresas, eximiendo pagos en sus servicios como luz, agua, gas, exentando las cuotas obrero-patronales, difiriendo sus impuestos durante algún tiempo, otorgando líneas de crédito, ofreciendo ayudas fiscales a los contribuyentes, e inclusive brindando a los desempleados la garantía de un ingreso durante el periodo de contingencia.

Estados Unidos con el fin de mitigar los estragos ocasionados por el COVID-19, aprobó un gasto público multimillonario de un 10% de su Producto Interno Bruto (PIB) para rescatar su economía y mitigar los daños ocasionados en su población, como ya lo han hecho países a manera de Alemania, Francia, e Italia, aprobando presupuestos históricos gigantescos, inclusive países Latinoamericanos con economías más pequeñas que nuestro país como Chile, Honduras y Perú.

El presidente Andrés Manuel López Obrador insiste en que bastan los programas sociales para salvar la crisis provocada por el coronavirus, dando prioridad a la gente pobre. Pero estos apoyos solo benefician a 22 millones de personas inscritas en los padrones sociales y asistenciales,  y dejan fuera a 70 millones de población formal e informal que de un día a otro se quedaron sin empleo como albañiles, mariachis, meseros, plomeros, organilleros, que en su mayoría viven al día y no necesariamente son beneficiarios de los programas sociales.

La 4T contempla otorgar 2 millones de créditos de 25 mil pesos cada uno.  Son 500 mil para trabajadores informales y 1 millón 500 mil créditos a la micro, pequeña y mediana empresa. De concretarse esto, deja desprotegidas a más de 2.2  millones.

Un crédito de 25 mil pesos para una empresa de 5 o 10 trabajadores sirven de poco o nada, además de que su entrega va a ser de forma extemporánea, que es a partir del 4 de mayo, cuando muchos negocios hayan cerrado.

¿Qué va a pasar con los miles de empresas que van a dejar de operar en todo el país y los impuestos que estas generan al Sistema de Administración Tributaria (SAT), y que de ahí se alimenta a los programas sociales? La ecuación es sencilla: a menos empresas en el país, menos impuestos; a menos impuestos, menos becas y asistencialismo social de la 4T.

La titular de la secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS) María Luisa Alcalde afirmó, que tan solo en tres semanas, del 13 de marzo al 6 de abril se despidieron a más de 346 mil trabajadores y se estima que de no brindarse apoyo a las mipymes, la cifra podría ascender a 1 millón 400 mil desempleados.

El presidente Andrés Manuel López Obrador debe rectificar el rumbo del país antes que sea demasiado tarde. Brindar apoyo a la micro, pequeña y mediana empresa evitará el caos y la anarquía, que de no tomar las medidas correctas puede arrastrarnos a más desempleo, más desesperación social y a una brutal incidencia de la criminalidad, ya que el estómago de los desempleados y sus familias no espera.

* Presidente del Consejo Nacional de Defensa a la Ciudadanía A.C.