Víctor Hugo Islas Suárez 

 En los últimos meses estamos haciendo más vida en casa que nunca, trabajamos, damos clase, vemos más películas o jugamos a videojuegos incluso hacemos ejercicio online en la sala, eso también significa que le estamos pidiendo más a nuestra conexión WiFi y cuando no funciona bien, es una fuente terrible de molestias e insatisfacción, por ello creo conveniente aún a estas alturas dar algunos buenos consejos para evitar problemas de conexión.

Comprueba que tu router esté actualizado 

Si tu router actual tiene más de tres o cuatro años, verifica que sea compatible con la señal WiFi de 5 GHz. Algunos routers antiguos solo admiten señales de 2,4 GHz y eso puede hacer que tus dispositivos resulten mucho más lentos. Es algo así como tener un coche que no es lo bastante rápido como para conducir por autopista. Lo ideal es tener, como mínimo, un router con un sistema 802.11ac, para que pueda utilizar también las frecuencias de 5 GHz, que son como la autopista alemana del WiFi, con más carriles y límites de velocidad más altos.

Siempre, siempre, protege tu red con una contraseña 

Sí, de acuerdo, tener una red ‘abierta’ sin contraseña es muy cómodo porque te evitas la molestia de recordar una contraseña complicada. Pero, si no la proteges con una contraseña, cualquiera puede acceder a tu WiFi, tu red, tus dispositivos y tus datos. Incluso alguien que pase en coche por tu calle. Esos accesos, como mínimo, ralentizan tu red. Elige una contraseña segura, que sea difícil de adivinar pero que te resulte fácil de recordar.

Crea una red WiFi independiente para invitados 

Si tienes hijos en casa o si recibes muchas visitas, seguro que le has dado la contraseña de tu WiFi a un montón de gente. Lo mejor en estos casos es configurar una red específica: es una segunda red que permite a tus invitados conectarse y disfrutar de una buena experiencia, sin afectar a la seguridad y la privacidad de tus propios dispositivos.

Prioriza tus dispositivos y servicios 

Hemos observado un aumento de personas online –para trabajar, aprender, comprar o jugar– y esto significa que las redes estén cada vez más congestionadas, lo que genera que internet vaya más lento y que tus videollamadas se congelen. Y si muchos dispositivos y servicios están demandando ancho de banda a la vez, este problema puede ser aún mayor.

Coloca tu router en un punto central de tu casa 

La señal WiFi es más débil cuanto más lejos estás del router. Si tienes el router junto a la puerta de la calle, seguramente los vídeos tardarán bastante en cargarse cuando uses un dispositivo en un dormitorio retirado. En la medida de lo posible, coloca el router en un lugar céntrico de la casa. Por supuesto, eso dependerá de dónde te haya puesto la conexión tu proveedor de internet. Y, si no te importa que el router esté a la vista, ponlo en un espacio abierto. Si es posible, evita esconderlo en una estantería o en una cómoda. Notarás que la señal WiFi es mucho mejor.

Si en tu casa hay zonas con mala cobertura… 

En estos casos es posible que interese crear una red en malla. Los dispositivos que lo permiten están compuestos por un grupo de routers (puntos WiFi) que se comunican entre sí y forman una única red que cubre perfectamente un espacio amplio. La potencia de una red de este tipo varía en función de aspectos tales como el tamaño de la vivienda y el proveedor de servicios de internet, pero la idea es que este sistema proporciona una buena cobertura constante a todos los dispositivos conectados en toda la casa, y la verdad no son tan caros y son de fácil instalación.