Víctor Hugo Islas Suárez 

Diecinueve de septiembre, estoy en casa, y se comienza a escuchar ese sonido que a nadie le gusta, acompañado de la frase “alerta sísmica”, salgo de casa justo cuando comienza el movimiento de la tierra, llego a la explanada con los vecinos reunidos, esperamos, vemos el movimiento de los árboles, las tuberías y sentimos bajo los pies ese ir y venir, puede ser aún más fuerte porque nos tiemblan las piernas del susto, ha pasado, ya se calmó, “estuvo fuerte”, “se movió muy feo” y dentro de todos los comentarios, uno me llama la atención más que los demás, “sonó la alerta, que ruido más horrible, pero lo quiero así como lo odio”, si en 1985 hubiera existido muy posiblemente muchas vidas se hubieran salvado, entonces ¿Cuándo se implementó? 

En 1989 se inició el desarrollo del Sistema de Alerta Sísmica de la Ciudad de México (SAS), a cargo del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico, A. C. (CIRES). SAS originalmente inició con 12 estaciones sismo censoras cubriendo de forma parcial un segmento de la Costa de Guerrero. 

Ya para el 2010 el gobierno del Distrito Federal invirtió en la actualización del SAS, así como la ampliación de la cobertura sísmica que podría afectar a la Ciudad de México, con 64 estaciones censoras sísmicas que cubrió las regiones sísmicas de los estados de Jalisco, Colima, Michoacán, Puebla y complementar Guerrero que, hasta abril de 2012 contaba con 12 sensores sísmicos a lo largo de la «Brecha de Guerrero». Esta actualización logra modernizar la infraestructura del SAS para que pueda ser compatible con la que emplea el SASO en Oaxaca y advertir del peligro sísmico que eventualmente pudiera afectar a las ciudades de Acapulco, Chilpancingo, Toluca y Ciudad de México. Adicionalmente se ha propuesto complementar la cobertura del peligro sísmico de los estados de Veracruz, Chiapas y Noreste de Oaxaca. 

Ahora bien ¿Por qué suena así? El Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES) señaló que, en efecto, es un sonido que causa miedo y temor entre los ciudadanos, pero tiene una razón de ser, cuando ingenieros de audio de la Asociación de Radiodifusores del Valle de México comenzaron a trabajar en sintetizar el sonido que se utilizaría, buscaron generar un sonido grave y de alto alcance que activara un sentido de alerta en la ciudadanía para que actúen más rápido. 

Los efectos naturales de la alerta sísmica son de rechazo y miedo. Causa temor. Todo mundo está más preocupado esperando el momento en que suene la alerta, lo cual es razonable y lógico, hay gente que no puede dormir porque están esperando que no se escuche el sonido. Dependerá mucho de la historia de vida de cada persona el tiempo en que recuperen su equilibrio emocional al escuchar el sonido. 

Cuando suena la alerta sísmica, no es el sonido el que asusta, sino el recuerdo de las consecuencias negativas de los sismos que se han vivido, por lo que no importa qué sonido tenga, ya que podría ser tu canción favorita y de igual manera despertaría las mismas emociones. Y esto se debe a la asociación mental que establece la experiencia entre el sonido y las posibles consecuencias del sismo. 

4 tips para controlar tu miedo a la Alerta Sísmica 

  1. Piensa en la alerta como un sonido de vida, una oportunidad para poner en práctica acciones para salvarte a ti y a tu familia. 
  2. Aprende y practica técnicas de respiración para relajarte, ya que contar con oxígeno permite analizar los sucesos y tomar mejores decisiones. 
  3. Recuerda que el miedo no desaparecerá por completo, lo cual es positivo, ya que esta emoción ayuda a actuar rápida y oportunamente. 
  4. Si el temor es sumamente intenso y te paraliza, acude con un especialista capaz de brindarte apoyo psicológico. 

Por último, no olvides que México se encuentra en una de las zonas sísmicas más activas del mundo y que contar con un sistema de alertas es una de las mejores formas para prevenir y reducir riesgos. La alerta sísmica es un aviso que busca preservar la vida y aumentar tu seguridad.