• El senador hidalguense está empantanado en su deficiente imagen pública

Fragon 

Las lluvias incesantes que azotaron la región de Tula –la tarde del pasado lunes 6 de septiembre- (día negro para Hidalgo) ocasionaron el desbordamiento del cauce del río Tula.

La parte oriental de esta ciudad -de los Atlantes- quedó anegada. Los primeros daños: nueve colonias y más de 31 mil personas afectadas; un hospital inundado, 17 fallecidos y 10 mil humanos evacuados. Entre otros estragos que ya era nota mundial y preocupación general para el día martes.

Mientras tanto en el Senado de la República… pasadas las 14:00 horas del martes 7 de septiembre, los legisladores morenistas improvisaron una rueda de prensa para aplaudir la resolución de la SCJN que despenalizó la interrupción del embarazo.

En el patio central de la Cámara Alta, en donde estaba convocada la prensa nacional, Ricardo Monreal pausó su camino para ajustarse el calzado. Salía de una reunión junto con su séquito de compañeros de bancada. Excepto, Olga Sánchez Cordero y el hidalguense, Julio Menchaca Salazar.

Durante el diálogo con los medios, Monreal Ávila decía que estaban todas y todos los morenistas. Al voltear, el zacatecano se percató de la ausencia de Menchaca. Con voz baja, preguntó por la presencia de Menchaca.

Y qué decir de sus colaboradores. También brillaron por su ausencia. No existía alguien que le comunicara al legislador de Hidalgo el desarrollo de la conferencia y los temas que se abordaron. Digo, es lo más lógico de quien tiene bien informado a su jefe.

Del tema penoso de Tula, Menchaca aludió una publicación de un tuit. Alrededor de las 15 horas inició la sesión legislativa. Nuvia Mayorga fue la primera hidalguense en hablar del desastre natural que se vivía en esa región de los Atlantes. Además de su solidaridad, también urgió el apoyo para los centenares de personas damnificadas.

Respecto al tema, le secundó la originaria de Tepatepec, Xóchitl Gálvez. (Quien horas antes había tachado de pendejo al funcionario de Salud, Hugo López Gatell, en alusión al contexto de las vacunas).

Miguel Ángel Osorio hizo lo propio desde temprana hora en un “chacaleo” que tuvo con los medios de comunicación.

Lo que días después cada legislador haya hecho por su cuenta es otra historia. Estamos enfocados en los momentos claves. Cruciales. Descartando el protagonismo y oportunismo. Pero sí incluyendo la solidaridad a la distancia.

Otra vez más quedó en evidencia la carencia de acertado asesoramiento que le urge a Julio Ramón Menchaca Salazar. En este espacio lo comentamos desde que inició su trabajo legislativo. Hizo mutis.

En un intento por recobrar y mejorar su imagen, así como posicionamiento en prensa, el ex priista ajustó recientemente su “maquinaria” en el área de comunicación social. Designó a Tania Meza, quien tuvo un paso obscuro en el Concejo Municipal de Pachuca. Amén de su grotesco distanciamiento con la misma prensa local.

Julio Menchaca desoyó la urgencia de incluir a un perfil que, lejos de enviar los boletines y preocuparse por la presencia en medios, privilegia las relaciones con los medios sin distingos, sin menospreciar y desterrando de tajo la tan famosa y cancerosa frase de “no pasa nada. Seguramente es personal, etcétera. Al tiempo…